MOLESKINE ® LITERARIO

Notas al vuelo en cuaderno Moleskine® .

Lo que se viene

1.15.2010
Leopoldo Brizuela y nueva novela. Fuente: lanacion

En el suplemento Ñ adelanta qué libros se vienen para inicios del 2010. Entre ellos, el defenestrado La humillación de Philip Roth (¿leer o no leer?). Lo nuevo de Vila Matas (leer) Algo de Pynchon (no leer). Algo de Murakami (quizá). Y, entre los argentinos, la esperadísima novela de Leopoldo Brizuela, Lisboa, que sale con Alfaguara luego de 10 de trabajo desde la estupenda Inglaterra, una fábula. Dice la nota:

A quién no le tiemblan los dedos acariciando la posibilidad de tener entre las manos la nueva novela de Philip Roth, La humillación (Mondadori), que está llegando a la Argentina?; ¿quién no delira al imaginar un viaje sin ataduras en el maravilloso mundo de Haruki Murakami, que este año trae a los hispanohablantes su novela El fin del mundo y un despiadado País de la Maravillas (Tusquets)? ¿Quién no se crispa desentrañando los pasadizos de las historias del sueco Hanning Mankell que nos promete acción y emoción en El ojo del leopardo (Tusquets)? Quienes sí tiemblan y se ilusionan con estos adelantos literarios pueden seguir leyendo. Hay letras que van, y letras que vienen. El año editorial 2010 arranca ya en los próximos días con las primera novedades, hay tanques, como siempre, y hay fuertes apuestas a la literatura local. Este año, desde el exterior, llegan la última novela de David Grossman La vida entera (Lumen), Contraluz (Tusquets), de Thomas Pynchon, Snuff (Mondadori), del estadounidense Chuck Palahniuk, y lo nuevo de Stephen King, La cúpula (Mondadori), una novela sobre un pequeño pueblo de Maine, en los Estados Unidos, que se descubre aislado, repentinamente, del resto del país y del mundo por una cúpula invisible. Una historia que, según adelantaron en la editorial, no decepcionará a los fanáticos. En el ámbito local, en tanto, también habrá importantes novedades en 2010. Entre ellas, Oscura monótona sangre, de Sergio Olguín, novela ganadora del premio Tusquets 2009; Lisboa (Alfaguara), una novela en la que Leopoldo Brizuela trabajó durante los últimos diez años y una nueva ficción con el sello de Marcelo Birmajer, que publicará Norma. (...) Aunque todavía no está confirmado, se espera la visita a la Argentina de John Irving, en el segundo semestre del año, con su nueva ficción: Last night in Twisted River (Tusquets). Entre muchas otras visitas a la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, se cuenta la del colombiano Fernando Vallejo que presentará El don de la vida (Alfaguara). Otras ficciones que estarán disponibles para los lectores argentinos en 2010 serán Asedio (Alfaguara), lo nuevo de Arturo Pérez Reverte, que recrea el Cádiz de 1812 bajo el asedio de las tropas napoleónicas; Dublinescas (Seix Barral), lo nuevo de Enrique VilaMatas; la primera novela de Leonard Cohen, Hermosos perdedores (Edhasa) y un nuevo novelón de Ken Follett, que dará inicio a una trilogía con olor a best seller, bajo el sello de Plaza & Janés.

Etiquetas: , , , , , ,

Se mueven las apuestas

10.01.2009
Luis Goytisolo baja hasta el número 9 de las apuestas por el Nóbel. Fuente: ecodiario


Primer jueves de octubre, primera oportunidad perdida para que se dé el nombre del ganador del Premio Nobel de Literatura (se da siempre en un jueves de octubre). Aún no hay humo blanco. Sin embargo, las apuestas en Ladbrokes han tenido algunas variaciones en los primeros diez lugares. Luis Goytisolo bajó hasta el 9no, por ejemplo, mientras que Philip Roth y Joyce Carol Oates consiguieron subir bastante. Amos Oz, sin embargo, queda en primer lugar. Y a Vargas Llosa se consolida en el 17avo. Aquí las primeras diez posiciones:

Amos Oz

Assia Djebar

Joyce Carol Oates

Philip Roth

Adonis

Antonio Tabucchi

Claudio Magris

Haruki Murakami

Luis Goytisolo

Thomas Pynchon

Etiquetas: , , , , , , , , , , , ,

Apuestas por el Nobel

9.23.2009
Amos Oz, lo favorito de Ladbroke. Fuente: porges.com

El año pasado, el Premio Nobel de Literatura fue anunciado un 1 de octubre. Ahora se especula que pueda ser más tarde, el segundo jueves de octubre. Como sea, ya se viene. Y el lugar de apuestas Ladbroke ya empezó a hacer girar nombres. Amos Oz encabeza la encuesta y, para sorpresa de muchos, el ante no nombrado escritor español Luis Goytisolo está en muy buena posición, antes de los caseritos Philip Roth o Joyce Carol Oates. ¿Golpe en la polla? Los primeros 10 con gran oportunidad son:

Amos Oz
Assia Djebar
Luis Goytisolo
Joyce Carol Oates
Philip Roth
Adonis
Antonio Tabuchi
Claudio Magris
Haruki Murakami
Thomas Pynchon

Luego de estas 10 posiciones expectantes, encontramos a otros autores con posibilidades como Don de Lillo (15), Mario Vargas Llosa (17), Cees Nooteboom (19), Peter Handke (19) y también sorpresivamete, Bob Dylan (20)

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , ,

Lo nuevo de Pynchon

8.07.2009
Carátula de la novela. Fuente: le clavier cannibale

Ezequiel Martínez en su blog En Minúscula adelanta lo que será, en EE.UU., la póxima aparición de la nueva novela de Thomas Pynchon Inherent Vice. La pregunta es, ¿traducirán esta novela al castellano? La anterior todavía la estamos esperando.

Después de varios meses de especulaciones y datos sueltos que inundaron la web, finalmente esta semana salió en los Estados Unidos la séptima novela del escurridizo Thomas Pynchon, Inherent Vice (¿Vicio intrínseco?). Con poco menos de 400 páginas, es la novela más corta de Pynchon desde Vineland (1990). La ilustración de la tapa, dicen, fue rastreada por el propio escritor en Internet, que encontró –y habría exigido– que la obra Cadillac Hearse del artista maui Darshan Zenith acompañara a la edición desde la cubierta. La influyente y temida Michiko Kakutani escribió acerca de Inherent Vice en The New York Times: “Sus obras anteriores presentaban narrativas intricadas y confrontaciones enigmáticas (…). En contraste, su última novela es una simple historia de detectives que enfrenta a simpáticos drogadictos y al departamento de policía de Los Angeles; una novela en donde la paranoia es menos un estado político o metafísico que el resultado de fumar demasiada marihuana”. Quizás esta simpleza empuje a Tusquets (que ya editó otras obras de Pynchon) a traducir en algún momento la novela al castellano. Mientras tanto, en el país del norte varias librerías dejaron abiertas sus puertas hasta medianoche para saciar la ansiedad de los fans, y la revista Wired subió en su sitio web una adictiva Guía no oficial de Thomas Pynchon en Los Angeles, que recorre a través de un mapa interactivo todas las locaciones de sus libros.

Si quieren, pueden leer en este vínculo la reseña completa de Michiko Kakutani. también pueden darse una vuelta por este enlace que deja Ezequiel: la proyección gráfica de cómo sería actualmente la cara de Pynchon.

Etiquetas: , , , , ,

La zona literaria de Mathias Énard

3.12.2009
Carátula del libro. Fuente: deslivres

Mathias Énard no es un desconocido para los lectores del castellano. Este narrador francés, radicado en Barcelona desde el 2000 y especialista en Medio Oriente, estuvo en boca de todos hace unos años al publicar con Belaqua el Manual del perfecto terrorista (aquí hay un fragmento de la obra). El año pasado publicó en Francia un libro de memorias bajo el título Zone (el libro se publicó la semana pasada en castellano en La Otra Orilla, en la editorial Norma, según me datea un comentarista). En la revista The Quartely Conversation hacen una reseña del libro y en ella me ha llamado la atención, sobre todo, el amplio -y atractivo- círculo de referencias al que se alude para hablar de este libro. El absoluto eclecticismo. Gracias a Dios:

In 1913 Apollinaire published Alcools, his famous poetry collection, which is entirely devoid of punctuation and includes a text entitled “Zone.” And indeed, Apollinaire is one of many writers quoted in this book and probably one of its most important references: as Énard himself commented, his poem and the novel share many thematic aspects. Apollinaire is hardly alone among literary referents, as there is not only a lot of violence in Zone; there is also a lot of literature. The two things held in common by most of the writers Énard mentions in Zone are their personal ties with the Mediterranean and their own history with its ills and its violence. Burroughs, an adept of the concept of a “Zone,” is also another Zone wanderer. Although he does not grace the book’s pages, it is difficult not to think of Claudio Magris, not only because some pivotal scenes take place in his beloved Trieste but also because Énard uses ideas of frontiers and mixed identities. Another such writer that might come to mind while reading Zone is Thomas Pynchon, another artist of the Zone who, geographically speaking, never quite haunted Énard’s chosen stomping ground (notwithstanding the disturbing scenes at Casino Göring or the Maltese escapades). A Pynchonian pessimism seems to fill Zone’s pages, as Francis’ worries spiral around the Italian countryside he fails to see in his night train, even as he sees places like Tangiers, Barcelona, and Beirut all too clearly in his head. Furthermore, readers of Against the Day will find familiar Énard’s use of train transports as a metaphor of the century’s woes, as this mirrors Pynchon’s own assessment of them in Against the Day, where he noted that the train was primarily developed to dispatch troops faster and farther. The two writers other than Apollinaire that Énard comes back to most often in Zone are Ezra Pound and Maurice Bardéche. The latter was the brother-in-law of Robert Brasillach, the infamous collaborationist writer who was executed after WWII. Bardéche was the intellectual face of French fascism, a leading Holocaust denier and a strong critic of the Nuremberg trials. He died peacefully at the age of 91 in 1998. In Zone, Bardéche gives Francis Servain, then a neofascist youth, his 1939 book on the Spanish civil war, which he boasts gestated under Franco. In a way, Bardéche is the man who first puts Francis on the trail of the evils of his chosen zone of action. Pound’s presence, obviously very political, is even more literary: one feels that, as much as Francis, Énard loves the Mussolinian poet. His work is quoted, his life in Italy told. His presence is one of madness and of genius: he is probably the writer who most intimately fits, in equal measure, the form and content of Zone’s literary project. There are other writers or literary works that do not appear on the pages but do appear in one’s mind while reading this book. In some ways, this seemingly never-ending list of slaughters, wars, political games, terrorist acts, and historical wrongs of the Mediterranean area, told on many occasions with a very matter-of-fact tone, is reminiscent of Roberto Bolaño’s take on Ciudad Juarez’s mass murders of women in the fourth part of 2666. And, like 2666, Zone doesn’t tell us about the banality of evil, it tells us about a civilization numbing its senses, about hopelessness, about disillusion. Finally, there is also more than a hint of Sebald at play here. The comparison doesn’t work on a stylistic level, although, much like Sebald’s books, while Zone appears to be infinitely digressive it is really centered on strong themes that lurk behind everything that happens: there is always something else the narrator thinks about, there is always something to distract him from the very event he—and the reader—was reliving. This only serves to emphasize the feeling put forward by both authors: Sebald would load every object with a history and make it a significant piece of his narration; Énard does the same with the political events Francis walks through. Both The Rings of Saturn and Zone tell the tale of an internal voyage of sorts.

Etiquetas: , , , , , , , , ,

La leyenda Bolaño

1.14.2009
Roberto Bolaño. Fuente: revista Paula/ business in coffins

Diego Salazar me comentó que, en efecto, no ha salido aún la novela de Thomas Pynchon en castellano (se supone que la publicaría Tusquets) pero que no es nada raro porque el promedio de traducción de sus libros al castellano, afirma, es de tres años. Así que está dentro del plazo aún. Por cierto, el domingo apareció una nota de Diego en El Dominical del diario "El Comercio" titulada "La leyenda Bolaño". Ahí ennumera inapelablemente las pruebas del éxito de Bolaño en EEUU:

¿Qué ha pasado en estos tres años? Dos prestigiosas editoriales, New Directions y Farrar, Strauss & Giroux, han publicado seis libros del escritor chileno: "Last Evenings on Earth" (recopilación de cuentos extraídos de "Llamadas telefónicas" y "Putas asesinas"), "Nazi Literature in the Americas" ("La literatura nazi en América Latina"), "Amulet" ("Amuleto"), "The Romantic Dogs" ("Los perros románticos"), "The Savage Detectives" ("Los detectives salvajes") y "2666", estas últimas consideradas sus obras maestras y ahora sendos best sellers según Amazon y "The New York Times". Sería interesante ver cuántos libros se tradujeron del español en EE.UU. en ese tiempo y ver el probablemente elevado porcentaje que representa la obra de Bolaño en esa cifra para así hacernos una idea de la tremenda presencia del autor chileno en el país del norte, tan poco dado a traducir autores extranjeros. ¿Qué más ha pasado? Roberto Bolaño, a diferencia de otros autores en castellano con una sólida obra detrás que las editoriales estadounidenses han ido descubriendo en tiempos recientes, como Javier Marías o Enrique Vila-Matas o Rodrigo Fresán o Antonio Muñoz Molina, estaba muerto. Muerto a los 50 años, en la plenitud de su carrera y dejando tras de sí el germen de una leyenda, una leyenda plagada de detalles biográficos poco claros, muchas veces oscurecidos intencionadamente por el propio Bolaño en entrevistas, artículos, relatos supuestamente autobiográficos y una manifiesta identificación con el héroe de "Los detectives salvajes", Arturo Belano.

Luego, comenta que el mito se alimenta de mentiras, como aquella supuesta adicción "heroinómana" de Bolaño que aparece repetida en todas las reseñas en inglés. Pero la parte más interesante es cuando se pregunta: ¿Leen en EEUU a Roberto Bolaño de una manera distinta a como lo leemos nosotros? Dice así:

La pregunta podría reformularse de la siguiente manera: ¿Ven algo en Estados Unidos que los lectores hispanoparlantes no hemos visto? o ¿Leen los estadounidenses a Bolaño de una manera distinta a quienes lo leímos en su idioma y supimos de la existencia de sus libros mientras estaba vivo? En esa dirección apuntaba Julio Ortega el sábado pasado en el suplemento "Babelia" de "El País": "El Bolaño que se lee en inglés no es el mismo que hemos leído en español", decía el crítico peruano, para quien las dos novelas canónicas de Bolaño traducidas al inglés "no son solo muy literarias y minuciosas, apasionadas y brillantes; son, sobre todo, vitalistas", y es así que entroncan con la prosa "vivaz, irradiante, fluida, imprevisible" de la generación Beat, que "resuena como un conjuro en las páginas de Bolaño". Puede ser. Es una posibilidad. Lo que sí es seguro es que, anunciada una novela inédita por su nuevo agente, Jack Wylie, la leyenda Bolaño aún tiene mucho camino por recorrer. Estaremos atentos y haremos más preguntas. Lo prometo.

Un buen resumen o "estado de la cuestión" el texto de Diego, en el que solo lamento la ausencia de una pregunta también significativa para entender el mito: ¿Por qué la mayoría de escritores españoles, o los latinoamericanos sobrevivientes del Boom (salvo Vargas Llosa), niegan sistemáticamente la importancia de Bolaño en nuestra literatura? ¿Intentado tapar el sol con un dedo?

Etiquetas: , , , , , ,

Apuestas literarias en inglés 2009

1.13.2009
Martin Amis sigue dándole a la clave autobiográfica. Fuente: the guardian

Como ya lo han hecho varios medios en España, la revista Ñ del diario "Clarín" en Argentina ha puesto a circular algunos de los nombres que sonarán fuerte en el 2009 en el ámbito internacional, específicamente en inglés. Por lo pronto, hay tres nombres grandes en cartelera para los lectores anglosajones: Martin Amis, Philip Roth (cuándo no) y Thomas Pynchon, ni más ni menos. Dice Ñ:


El año literario "fuerte" arrancará en setiembre con un nuevo libro de Martin Amis, The Pregnant Widow (La viuda embarazada), novela vagamente autobiográfica que incluirá material sobre sus antiguas novias y una "revelación" impactante sobre la identidad de su padre.También Philip Roth provocará al público con The Humbling (La humillación), donde un hombre maduro se enamora de una joven lesbiana. Todo libro nuevo de Thomas Pynchon es un acontecimiento literario, promesa que cumple Inherent Vice (Vicio intrínseco) con una dislocada historia policial en la California de los años 60 y personajes típicamente excéntricos.


¿Se traducirá este nuevo libro de Pynchon? ¿Y qué pasó con la última novela, jamás traducida hasta donde supe (espero que Diego Salazar me confirme el dato)? Bueno, la nota continúa con más novedades:


También en enero llega una nueva antología de cuentos de Jay McInerney, cronista de la vida elegante neoyorquina. En abril llegarán los libros, muy esperados, de Anita Brookner, Toby Litt y T. C. Boyle. Otro que vuelve a la novela después de un intervalo es Geoff Dyer, con Jeff in Venice, Death in Varanasi (Jeff en Venecia, muerte en Varanasi). En mayo, tres de las mejores escritoras británicas publicarán novelas históricas: Wolf Hall de Hilary Mantel describe el reinado de Enrique VIII a través de los ojos de Thomas Cromwell; A. S. Byatt habla de la vida familiar en la Inglaterra eduardiana en The Children's Book (El libro de los niños); y Sarah Waters vuelve a la década de 1940 con una historia de fantasmas que aún no tiene título. Otras atracciones para ese momento del año serán: la segunda parte de la trilogía sobre Tokio de David Peace, Tokio Occupied City (Tokio ciudad ocupada), una nueva novela de Colm Toibin, Brooklyn, y la colección de relatos de Kazuo Ishiguro sobre la música y el crepúsculo, Nocturnes (Nocturnos). Para setiembre llegará también un nuevo libro de William Boyd, una fábula de Margaret Atwood y una nueva novela de Nick Hornby que trata sobre una estrella de rock.

Etiquetas: , , , , , , ,

Ermitaños literarios

1.20.2008
La última foto conocida de JD Salinger. Fuente: caretas

La muerte de Julien Gracq ha hecho recordar a muchos la figura del escritor retirado, el eremita, que muere en silencio y lejos de cualquier plataforma mediática (incluso hay pocas fotografías suyas, ni se diga de asistir a programas de TV o mantener blogs). ¿Es la figura del escritor ermitaño un dinosaurio pronto a desaparecer en tiempos mediáticos? Jesús Marchamalo, para el ABCD las letras, menciona algunos casos notables:

"A pesar de este mercado de vanidades, este escaparate de notoriedad, hay quien decide convertirse en eremita de las letras. El escritor alemán Patrick Süskind, por ejemplo, raramente concede entrevistas, ni aparece fotografiado, y ha rechazado varios premios. Tampoco Philip Roth resulta especialmente accesible. Vive en su casa de Conecticut, apenas da entrevistas -un síntoma recurrente- y se precia de no haber aparecido jamás sonriendo en una foto. Y hay quien, como Thomas Pynchon, ha hecho de su defensa de la intimidad una seña de identidad. De él se cuenta que ni siquiera sus editores lo conocen, y que destruyó documentación sobre su servicio militar y su paso por el instituto para borrar las huellas de su pasado. Aunque sin duda el personaje esquivo por definición sea Salinger, cuya última foto conocida, increpando al fotógrafo que se la hacía, dio la vuelta al mundo. Últimamente, Cormac McCarthy, autor de La carretera y No es país para viejos, también se ha pasado al bando de los huidizos. McCarthy, según su agente, no existe para los periodistas, ni existe para sus editores. Y aunque en junio de 2007, a los setenta y tres años, concedió su primera entrevista en televisión a Oprah Winfrey (tampoco es una mala elección), entiende que su escritura y su obra hablan perfectamente por sí mismas.
Pimpampum de feria. «Es cierto que todavía el escritor mantiene una aureola sacra -opina el editor Constantino Bértolo-. Provoca una curiosidad saber cómo es, qué piensa, cómo se expresa. Creo que en este sentido aún hay cierta necesidad de tocar al santo. Pero hay quienes tienen claros los límites. Hace tiempo conocí a Naipaul y, aunque tiene fama de maleducado, no se niega a participar en un diálogo sobre su obra, siempre desde el respeto. No entiende que alguien pueda ir a hablar de sus libros sin haberlos leído, o que le saque a colación otros temas que nada tienen que ver con la literatura, o que lo traten no como a un escritor sino como a un pimpampum de feria. Es perfectamente capaz de distinguir entre el autor y la obra.» En España, entre otros muchos silenciosos ilustres, Javier Marías, que es relativamente reacio a aparecer en los medios de comunicación fuera de los estrictos periodos de promoción, y Rafael Sánchez Ferlosio: no suele conceder entrevistas, ni hacer apariciones públicas, ni declaraciones. Parece que cuando el entonces director del Instituto Cervantes y hoy ministro de Cultura, César Antonio Molina, le comunicó en un acto público que pensaban poner su nombre a una biblioteca, el escurridizo Ferlosio le miró, tomó la palabra, y allí mismo le dijo que de ninguna manera.

Etiquetas: , , , , , , ,

Hermano Cerdo 17

9.25.2007
Clima de cerdos. Por: Agente hormiga. Fuente: hermano cerdo

La revista virtual Hermano Cerdo llega a su número 17 (¿han contado bien? ¿tantos van?) y lo hace con una novedad: este es el último número que será ofrecido por PDF y el primero en presentarse en su forma futura: una amable página web. Bien por los cambios. Esta vez, además de las reseñas (dos a Elegía de Philip Roth y una a El huésped de Guadalupe Nettel) y de los poemas y cuentos que suelen ofrecer, ahora también entregan un antiguo ensayo de John Irving sobre Kurt Vonnegut, titulado "La estética de la accesibilidad" cuyo comienzo incluye una mención a los infatigables comisarios literarios, como los que conocemos tan bien en el Perú. Por eso y por todo no pueden dejar de leer el ensayo de Irving. Despejémonos de prejuicios.

Dice Irving: " Hacer que el trabajo del lector sea fácil es una labor difícil aunque Vonnegut siempre ha sido un incomprendido en este aspecto. En el New York Review of Books, por ejemplo, Jack Richardson llamó a Vonnegut un “escritor fácil” y -entre otros cargos- acusó a Vonnegut de no ser Voltaire. En la entrevista con Casey, Vonnegut cuenta la historia de su encuentro con Jason Epstein, el editor de Random House -a quien Vonnegut llama “un comisario cultural terriblemente poderoso”- en un coctel. Cuando fueron presentados Epstein pensó por un minuto, luego dijo, “Ciencia Ficción”, dio la vuelta y se alejó. “Sólo tenía que ubicarme, eso era todo,” dijo Vonnegut. Otros “comisarios culturales” han tratado de “ubicar” a Vonnegut por años; con mucha frecuencia, tal y como Richardson, nos cuentan lo que Vonnegut no es. No es Voltaire, por ejemplo, es posible que no tampoco sea Swift . Al menos en parte, pienso, la disponibilidad infantil de su prosa, sus superficies rápidas y fáciles de leer, son las que resultan tan problemáticas para los críticos de Vonnegut. La suposición de que aquello que es fácil de leer fue fácil de escribir es un lapsus perdonable entre no escritores, pero es revelador cuántos críticos, quienes (de alguna manera) también son escritores, han llamado “fácil” a Vonnegut. En uno de los peores artículos panorámicos escritos sobre Vonnegut (en el New York Times Book Review, disfrazado como una reseña de Slapstick), Roger Sale parecía especialmente molesto con la audiencia de Vonnegut -los “jóvenes mínimamente inteligentes”, los llamaba. “Creo que Vonnegut me sería menos molesto de no ser porque una de mis mayores tareas es intentar proponer preguntas difíciles para los jóvenes semi-letrados,” dice el sufrido señor Sale, esclavizado en las trincheras de la ignorancia. Hay algo autocomplaciente en esta crítica; estos son los comentarios de un crítico que quiere una obra que lo necesite -que requiera ser explicada, tal vez. “Nada puede ser más fácil,” nos asegura Sale respecto de la escritura de Vonnegut. Por otro lado, Sale nos dice, leer a Thomas Pynchon “requiere resistencia, determinación e inteligencia enloquecida” . Más alabanzas propias - Sale no es un lector fácil, tenemos que reconocerle eso. Y pese a la invitación de Sale a comparar, no es mi deseo atacar a Thomas Pynchon, un escritor tan serio con respecto a su trabajo como Vonnegut lo es con respecto del suyo; diría, sin embargo, que hay bastantes “personas serias que toman la ficción seriamente” (como Sale nos llama) que piensan que el tipo de escritura de Pynchon es la más fácil de escribir. Y la más difícil de leer: una confrontación con ideas y lenguaje donde nosotros, los lectores, ponemos buena parte del esfuerzo; donde el escritor, tal vez, no se ha esforzado lo suficiente para ser más legible."

Etiquetas: , , , , , , , ,

Lista 4

8.03.2007
Fuente: Loveof74

Hace unas semanas, me pidieron de Chile una lista de siete clásicos publicados después de 1970. Aunque no me queda claro qué es un libro clásico y por qué lo es, puse estos títulos en la lista con la esperanza (espero que no ingenua) de que sigan leyéndose por muchos años. Es sólo una apuesta.

1.- Los emigrados, de W.G. Sebald (1996)

2.- Desgracia, de J.M. Coetzee (1999)

3.- La Guerra del Fin del Mundo, de Mario Vargas Llosa (1981)

4.- Hijos de la Medianoche, de Salman Rushdie (1980)

5.- El arco iris de la gravedad, de Thomas Pynchon (1973)

6.- El arte de la fuga, de Sergio Pitol (1996)

7.- Perorata del apestado, de Gesualdo Bufalino (1981)

Etiquetas: , , , , , , ,

Auster-Vila Matas

6.24.2007
Paul Auster y Enrique Vila Matas en NY. Fuente: El País.

La actividad de los Instituto Cervantes en todas partes del mundo es notable: presentaciones de libros, encuentros literarios, clases magistrales, charlas, etc. así lo demuestran. Un ejemplo es lo ocurrido en Nueva York este fin de semana: unieron a Enrique Vila Matas con Paul Auster, dos estupendos autores con varios puntos en contacto y que, como resalta la nota en "El País", se admiraban mutuamente pero aún no se conocían pese a compartir ambos la misma editorial en inglés (New Directions) y en castellano (Anagrama).

La nota resalta los varios puntos en común de los autores. Dice: "Auster quiere saber si Vila-Matas cambia de registro cuando pasa de la novela al ensayo. "No", responde Vila-Matas, "pero a menudo me gustaría ser otro. Levantarme por la mañana y descubrir que soy, por ejemplo, Louis-Ferdinand Céline. Al final, sin embargo, siempre acabo encontrándome conmigo mismo". "Sí", añade Auster, "cada vez que huyes de ti mismo, al final te vuelves a encontrar contigo. A mí también me pasa".

La autora de la nota resalta que el también escritor Eduardo Lago, director del Instituto en Nueva York, fue el presentador del encuentro. Además, la coincidencia de los autores a la hora de elegir la tenida: chaquetas, camisas y pantalones negros, y zapatos prácticamente idénticos. Asimismo, el comentario en voz alta de un asistente, que juró haber visto al espectral Thomas Pynchon atento a la charla. ¿Por qué no?

Etiquetas: , , , , , ,