MOLESKINE ® LITERARIO

Notas al vuelo en cuaderno Moleskine® .

La noche de Earwicker

1.19.2010
finneganianos en NY. Foto: Nuria de Palma
Así como el Ulises de James Joyce tiene su propia ceremonia en Dublin, el Bloomsday, la oscurísima Finnegans wake tiene también su propia ceremonia. Esta sucede en Nueva York y es, en resumidas cuentas, una borrachera histórica. Igual, sobrios o ebrios no entenderán nada de ese work in progress. Así lo cuenta Eduardo Lago:

Quizá sea en Nueva York donde hay una mayor tradición celebratoria de la oscura novela del escritor irlandés. Cuando se publicó la primera edición en 1939, se escenificó un velatorio (uno de los significados del vocablo wake es velatorio) en la librería Gotham en el que participaron celebridades literarias de la época disfrazadas de personajes. En esta misma librería, desaparecida en 2006, se fundó en 1947 la James Joyce Society, cuyo carné número 1 ostentaba T. S. Eliot. Y allí mismo se fundó también, hace ahora 20 años, The Finnegans Wake Society. Desde entonces, los componentes de la sociedad se reúnen el último miércoles de mes para leer y comentar la obra. Entre los miembros figuran representantes de toda clase de profesiones. La primera lectura del texto, cuya extensión total es de 628 páginas, duró cinco años. Al hacer balance, se consideró que tal vez se había procedido con excesiva precipitación. La segunda lectura comenzó en 1996. Por ahora van por la página 344. Para los finneganianos de Nueva York, el equivalente a Bloomsday es La noche de Earwicker, en alusión a un personaje del libro así llamado. Conviene indicar que la acción transcurre íntegramente de noche. El miércoles 13 de enero, aniversario de la muerte de Joyce, unos 40 finneganianos acudieron a un antiguo pub irlandés del sur de Manhattan para celebrar Earwickernight. Los asistentes entablan una animada conversación mientras dan cuenta de una guinness o un whisky antes de sentarse a cenar en mesas comunales. "Seamos honestos", dice Charlie Caruso, periodista en Newsweek y The New York Post durante más de 50 años, "el libro es un desastre, pero consigue algo que no consigue ningún otro: reunir a su alrededor a un montón de gente maravillosa". Ron White, miembro fundador, no está de acuerdo: "Por supuesto que tiene sentido, sólo que no es posible descubrirlo a solas. Hay que leer el libro en grupo". A una indicación de Murray Ross, el presidente, el maestro de ceremonias, un hombre de pelo blanco, sonrisa perenne y gestos pausados, Kevin Gilroy, da comienzo a la velada. Antes de engolfarse en el juego de charadas, pasatiempo favorito de la familia Joyce, el grupo entona Finnegans wake, balada tradicional irlandesa que narra la resurrección de Tim Finnegans, al derramarse sobre él una botella de whisky en pleno velatorio, historia que por supuesto aparece en la novela. Los finneganianos cantan a capella y no desafinan demasiado. Concluida esta parte del ritual, se aprestan a iniciar el juego de adivinanzas. Ross y Gilroy arrojan al interior de un sombrero hongo unas papeletas en las que aparecen frases extraídas del enigmático volumen. Distintos voluntarios las van leyendo en silencio para sí y, mediante gestos, intentan trasmitir su contenido a la audiencia. Resulta asombrosa la facilidad con que, una a una, logran identificar las frases secretas, hasta que sólo queda la última. Una chica la extrae mientras la asamblea de finneganianos la observa, gozosamente tensa. La esposa de Humphrey Earwicker, presencia que Joyce envuelve en un misterio que la hace particularmente atractiva, responde al nombre de Anna Livia Plurabelle. Los sinuosos movimientos que hace con las manos la encargada de representar la última adivinanza logran transmitir el viaje que efectúa por el tiempo la elusiva criatura de ficción. Como si lo hubieran ensayado, varios asistentes se ponen en pie de un salto y recitan al unísono: "Anna fue, Livia es, Plurabelle será". Imposible no imaginarse a Joyce riéndose en su tumba.

Etiquetas: , , , ,

Colum McCann, National Book Award

11.19.2009
Colum McCann. Foto: ericforbesbook

Let the Great World Spin, del irlandés afincado en EEUU Colum McCann, acaba de ganar el National Book Award. La novela será publicada en español el próximo año por RBA. Dice la nota:

El narrador irlandés afincado en Nueva York Colum McCann (Dublín, 1965) ha ganado el National Book Award con su última novela Let the Great World Spin. El libro, que la editorial RBA publicará en España en febrero con el título Que el vasto mundo siga girando, es un retrato de Manhattan a partir de la peripecia de Philippe Petit, el funambulista francés que el 7 de agosto de 1974 cruzó caminando sobre un cable de equilibrios el vacío entre las Torres Gemelas del World Trade Center. Petit, que también inspiró el reciente documental de John Marsh Man on wire, es el segundo personaje real que inspira a McCann. El otro fue Rudolf Nureyev, protagonista de su novela El bailarín (RBA). Antes, el escritor dublinés -que dedicó el premio a su paisano Frank McCourt, el celebérrimo autor de Las cenizas de Ángela- se había centrado en un tema clásico de la literatura y el cine del último siglo: el descarnado viaje que va del mundo rural irlandés (Perros que ladran, Muchnik) a las duras condiciones de sus compatriotas emigrantes en la Gran Manzana (A este lado de la luz, Muchnik). El National Book Award en la categoría de no ficción recayó en T. J. Stiles por The First Tycoon, la biografía de Cornelius Vanderbilt, considerado el inventor del capitalismo estadounidense.

Etiquetas: , , , ,

Longlist del IMPAC

11.06.2009
Miembros del jurado con más de cien libros por leer. Foto: IMPAC

Ya apareció la Longlist del premio IMPAC 2010. Como saben, esta extensa lista -más de 150 títulos- ha sido elegida por 163 librerías de todo el mundo, entre las mejores novelas escritas o traducidad al inglés cada año. Luego, un jurado seleccionará una shortlist y finalmente, un ganador, que es recibido en Dublín para la premiación. El año pasado, fue el norteamericano Michael Thomas con Man Gone Down.

Entre los nominados en castellano este año destacan los colombianos Juan Gabriel Vásquez (The Informers translated by Anne McLean) y Eevelio Rosero (The Armies translated by Anne McLean), la mexicana Cecilia Urbina ( A Tuesday Like Today translated by Clare E. Sullivan) y el argentino Martín Caparros (Valfierno: the man who stole the Mona Lisa translated by Jasper Reid).

Etiquetas: , , , , , ,

Las cartas de Beckett

8.05.2009
Samuel Beckett. Fuente: revistañ

En la Revista Ñ apareció la semana pasada una nota muy especial: un texto escrito por JM Coetzee sobre la correspondencia (un período de 12 años de cartas) de Samuel Beckett. La nota es muy extensa. Un deleite, definitivamente, lo mejor que se ha publicado en literatura durante estas semanas de ausencia. Los dejo con un párrafo donde Coetzee comenta las lecturas del escritor irlandés:

Las cartas de Beckett están llenas de comentarios sobre obras de arte que vio, música que escuchó, libros que leyó. Algunos de los primeros de esos comentarios no son más que tonterías, sentencias de un principiante soberbio, como por ejemplo: "Los cuartetos de Beethoven son una pérdida de tiempo". Entre los escritores que tienen que soportar su cáustica ironía juvenil se encuentran Balzac ("La banalidad de estilo & pensamiento [de Cousine Bette ] es tan enorme que me pregunto si escribe en serio o como parodia") y Goethe ("sería difícil crear algo más desagradable" que su drama Tasso ). Aparte de incursiones en el ámbito literario de Dublín, su lectura tiende a concentrarse en los muertos ilustres. De los novelistas ingleses, Henry Fielding y Jane Austen cuentan con su favor, Fielding por la libertad con que interviene como autor en sus relatos (una práctica que el propio Beckett adopta en Murphy ). Ariosto, Sainte-Beuve y Hölderlin también reciben su aprobación. Uno de sus entusiasmos literarios más inesperados es Samuel Johnson. Impresionado ante el "rostro demente aterrado" del retrato de James Barry, en 1936 se le ocurre la idea de convertir la historia de la relación de Johnson con Hester Thrale en una obra teatral. No es el gran pontificador de la Vida de Boswell el que le interesa, como surge de las cartas, sino el hombre que luchó toda su vida contra la indolencia y la depresión. En la versión de Beckett de los acontecimientos, Johnson se instala con Hester –mucho menor que él– y su esposo cuando ya es impotente y, por lo tanto, está condenado a ser un "gigoló platónico" en el ménage a trois . Primero sufre la desesperación "del amante que no tiene con qué amar"; luego se le parte el corazón cuando el marido se muere y Hester se va con otro hombre. "La mera existencia es tanto mejor que la nada, que más vale existir, incluso con dolor", dijo el Dr. Johnson. La Hester Thrale del proyecto dramático de Beckett no logrará entender que un hombre puede preferir amar sin esperanzas que no sentir nada en absoluto, por lo que no podrá reconocer la dimensión trágica del amor que siente Johnson por ella. En el hombre público seguro que en privado lucha contra la indiferencia y la depresión, que considera que vivir no tiene sentido, a pesar de lo cual no puede afrontar la aniquilación, Beckett detecta un espíritu afín. Sin embargo, luego de una primera emoción respecto del proyecto de Johnson, su propia indolencia se impone. Pasan tres años antes de que ponga manos a la obra, y abandona el trabajo por la mitad del Acto I. Antes de descubrir a Johnson, el escritor con el que Beckett se identificaba era el activo y productivo James Joyce. Sus primeros trabajos, según admite con alegría, "apestan a Joyce". Pero Beckett y Joyce intercambiaron muy pocas cartas. La razón es simple: en los períodos en que se sintieron más cerca (1928-1930, 1937-1940) –cuando Beckett se desempeñó como secretario ocasional y empleado general de Joyce–, ambos vivían en la misma ciudad, París. Entre esos dos períodos, su relación fue más tensa y no se comunicaron. La causa de esa tensión fue la forma en que Beckett trató a Lucia, la hija de Joyce, que se sintió deslumbrada por él. Si bien le alarmaba la evidente inestabilidad mental de Lucia, Beckett permitió, para vergüenza suya, que la relación se desarrollara. Cuando por fin dio un corte a la situación, Nora Joyce se puso furiosa y lo acusó –con cierta razón– de aprovecharse de la hija para tener acceso al padre. Es probable que para Beckett no haya sido malo que lo expulsaran de ese peligroso territorio edípico. Cuando se reincorporó, en 1937, para ayudar en la corrección de pruebas de Work in Progress (luego Finnegans Wake ), su actitud en relación con el maestro se hizo menos tensa, más amable. A McGreevy le confía: "Joyce me pagó 250 fr. por unas 15 hs. de trabajo con las pruebas. (...) ¡Luego lo complementó con un sobretodo viejo y 5 corbatas! No lo rechacé. Es mucho más simple ser lastimado que lastimar." Y dos semanas después: "(Joyce) estuvo sublime anoche y condenó con gran convicción su falta de talento. Ya no siento que la relación sea peligrosa. No es más que un ser humano adorable." La noche después de escribir esas palabras, Beckett tuvo una pelea con un desconocido en una calle de París y lo apuñalaron. Poco faltó para que el cuchillo ingresara a los pulmones. Beckett tuvo que pasar dos semanas en el hospital. Los Joyce hicieron todo lo que pudieron para ayudar a su joven compatriota: lo trasladaron a una clínica privada y le llevaban flanes. La noticia de la agresión llegó a los diarios irlandeses, y la madre y el hermano de Beckett viajaron a París para acompañarlo. Entre otras visitas inesperadas, Beckett recibió la de una mujer que había conocido años antes, Suzanne Deschevaux-Dumesnil, que llegaría a convertirse en su compañera y luego en su esposa. El período posterior a la agresión, que le contó a McGreevy con cierta confusión, parece haberle revelado a Beckett que no estaba tan solo en el mundo como le gustaba pensar. Lo más curioso es que pareció confirmarlo en la decisión de hacer de París su hogar.

Etiquetas: , , , , ,

Bloomsday!

6.16.2009
Hoy es el Bloomsday. Fuente: the guardian

Como se sabe, hoy es 16 de junio, el día memorable en que Leopoldo Bloom pasea por Dublín en el Ulises de James Joyce, la novela más influyente del siglo XX. En Irlanda el día se conoce, desde hace décadas, como "Bloomsday" y se celebra con diversas actividades. Una de las más conocidas es una carrera que se llevó a cabo el domingo 3 de julio y donde participaron más de 50,000 atletas profesionales y no profesionales. En The Guardian lo celebran con un quiz (que aún no lo hago), además de un post titulado "Bloomsday around the world" donde se preguntan ¿cómo celebrarán el "Bloomsday"? Desayunos con riñoncitos, paseos disfrazados por Dublín, homenajes en centros culturales, lecturas solitarias, e incluso mensajes en twitter y facebook son algunas de las respuestas:

What are your plans for Bloomsday? Over on Twitter, they're urging us to eat "ghastly things for breakfast". I'm not sure I can be tempted to start the day with "the inner organs of beasts and fowls ... thick giblet soup, nutty gizzards, a stuffed roast heart, liver slices fried with crustcrumbs, fried hencods' roes", but I could easily be persuaded into a pint later on. "I was blue mouldy for the want of that pint. Declare to God I could hear it hit the pit of my stomach with a click." It might only be ten o'clock but I'm thirsty already - yes, I said yes, I will, yes. Of course, the best place to be would be Dublin, where people are dressing up and following in Leopold Bloom's footsteps around the city, taking part in readings, tours and the eating of offal. If you're lucky enough to be there, the James Joyce centre has a full listing of events. In Philadelphia, the Rosenbach museum and library – home of the Ulysses manuscript – is holding a special exhibition and a series of readings, but there's loads going on all around the world, from Sydney to Austria to Lisbon. I do feel for Mark Folse, trying to organise a get-together in New Orleans on Facebook and not getting very far with it... "I'm not catching an undercurrent of excitement here. If I end up on a soapbox on Frenchman Street reading to the crowd, be sure to stop by and bring me a beer," he writes. I'd be there, Mark, if I wasn't in London. The twittering classes – "the twattering of bards in the twitterlitter"? – are trying to get the #bloomsday tag into Twitter's trending topics; smatterings of quotes – "the heaventree of stars hung with humid nightblue fruit"; "Stately plump Buck Mulligan came from the stairhead bearing a bowl of lather on which a mirror and a razor lay crossed" – are intermingling with plans for the day and pledges to actually read the book. At Throwaway Horse, they've been twittering the events of the entire novel over the last week in preparation for the launch of their Ulysses comic – it looks great. Whatever you're doing, have a wonderful Bloomsday, and please share your plans and your favourite quotes with us here

Por otra parte, no solo en Europa y EE.UU. recuerdan el 16 de junio. Numerosos blogs en castellan lo han hecho durante todo el día y en Argentina, según cuenta Ñ, hoy a las 7 pm, en el Salón Dorado de la Municipalidad (Av. de Mayo 575, 2do piso), se presentará el "Bloomsday en Buenos Aires". Por mi parte, yo lo he celebrado poniendo esto en el status de mi cuenta caleta de Facebook: "Bloom, remember, el verdadero amor sí existe".

Etiquetas: , , , , ,

454 mil dólares

6.04.2009
Primera edición vendida en Inglaterra. Fuente: revista ñ

454 mil dólares es lo que pagó un coleccionista por una primera edición de la novela más famosa e importante del siglo XX: Ulises de James Joyce. Es el precio más alto que se ha ofrecido por una primera edición del siglo pasado. Faltan ubicar tres novelas de la primera tirada. Dice la nota:

El ejemplar se compró originalmente en una librería subversiva en Manhattan llamada Sunwise Turn. El comprador fue un tal Mrs. Hewitt Morgan, quien preservó el Ulises en una caja desde ese mismo instante. Las únicas páginas cortadas eran, sin embargo, las últimas cuarenta, de por sí famosas por contener pasajes eróticos. Según Pam Harrington, la agente de subastas que hizo la venta, el ejemplar es uno de los cuatro volúmenes de la primera tirada cuyo paradero jamás había sido identificado. Todavía permanecen "perdidos" tres ejemplares de esa primera edición. El lugar de la venta fue el Antiquarian Book Fair, situada en la localidad de Olympia, al oeste de Londres.

Etiquetas: , , , ,

Las cartas de Beckett

4.07.2009
Samuel Beckett. Fuente: revistañ

La editorial Cambridge University Press ha publicado el primer tomo (de tres que vendrán) de la correspondencia de Samuel Beckett. En The New York Times el encargado de dar la noticia ha sido Joseph O’Neill, autor de la exitosa novela Netherland, quien anuncia que el huraño autor irlandés de obras parcas y descreídas como Esperando a Godot se convierte aquí en un corresponsal frágil y amable:

Beckett, in his published output and authorial persona, was rigorously spare and self-effacing. Who knew that in his private writing he would be so humanly forthcoming? We always knew he was brilliant — but this brilliant? Just as the otherworldliness of tennis pros is most starkly revealed in their casual warm-up drills, so these letters, in which intellectual and linguistic winners are struck at will, offer a humbling, thrilling revelation of the difference between Beckett’s game and the one played by the rest of us. (Beckett played tennis, incidentally.)

Por otra parte, O´Neill también cita algunas reflexiones personales del autor sobre su familia, su época (la Segunda Guerra Mundial), la mujer que amó:

Although there are no letters here to his parents — perhaps because Beckett authorized the publication only of letters “having bearing on my work”? — there is no doubt he remained deeply preoccupied by “the fading fact of my family.” He notes: “Lovely walk this morning with Father, who grows old with a very graceful philosophy. Comparing bees & butterflies to elephants & parrots & speaking of indentures with the leveler. Barging through hedges and over the walls with the help of my shoulder, blaspheming and stopping to rest under color of admiring the view. I’ll never have anyone like him.” Several months later, the father dies. The son says, “I can’t write about him, I can only walk the fields and climb the ditches after him.” This bereavement was, no doubt, one of the events that influenced the progressive calming, over the years, of Beckett’s tone. About the possible Nazi invasion, he writes from Paris: “No matter how things go I shall stay on here. . . . All I have to lose is legs, arms, balls etc., and I owe them no particular debt of gratitude as far as I know.” There is little sign, in these ­pages, of sustained attention to political and economic crises. The Great Depression is not mentioned, and Hitler and his cronies figure, briefly, as absurdities; even when he travels in Nazi Germany in 1936-37, Beckett’s focus is on galleries and churches. The future member of the Resistance has yet to show himself. In June 1940, he writes from Paris: “Suzanne seems to want to get away. I don’t. Where would we go, and with what?” Suzanne is Suzanne Deschevaux-­Dumesnil. Here’s how we learn of her: “There is a French girl also whom I am fond of, dispassionately, and who is very good to me. The hand will not be overbid. As we both know that it will come to an end there is no knowing how long it may last.” Beckettists will know, of course, that in due time Suzanne and Sam married, and that the marriage lasted till their deaths.

Pueden encontrar un comentario en español a la nota de NYT en la revista Ñ.

Etiquetas: , , ,

Seamus Heaney, David Cohen prize

3.20.2009
Seamus Heaney. Fuente: theguardian

El poeta irlandés, premio Nóbel en 1995, consiguió el prestigioso David Cohen prize , que se entrega cada dos años, por el conjunto de su obra. La dotación económica -siempre muy moderada en los países anglosajones- es de 40,000 libras. Dice The Guardian:

The prize, one of the most prestigious honours for living British writers, has been won in the past by Heaney's fellow Nobel laureates VS Naipaul and Harold Pinter. It is awarded biennially for a lifetime's excellence in literature. The prize is unusual in that the winner receives a further £12,500 to be donated either to a literature organisation that supports young writers, or to an individual writer under the age of 35. Heaney chose to give the £12,500 to an annual poetry speaking competition open to all post-primary students in Ireland, Poetry Aloud. On receiving his prize this evening at a ceremony at the British Library, Heaney said the award was "highly honorific". "First of all there's the list of the previous winners, a roll call of the best; there's the fact that you don't enter for it but are chosen from the wide field of your contemporaries; and then there's the verification of that reference to 'lifetime achievement'", he said, calling it "a lovely reward when offered by a panel of such distinguished writers and readers". Motion admitted that Heaney's reputation as Nobel laureate, bestselling poet and "venerated public figure" meant that "judging panels might be expected to feel some trepidation about bestowing another prize on him". But the David Cohen prize judges, who also included novelist Rose Tremain, poet and critic Robert Crawford, Guardian journalist Maya Jaggi and Malawian poet Jack Mapanje, felt that the "self-renewing force of his writing, and the sheer scale of his achievement", made the award of the prize "an absolutely right and proper act of recognition".

Etiquetas: , , ,

Benjamín Black (y Banville) en el ABCD

3.17.2009
John Banville (Benjamín Black) en su estudio. Fuente: elpaís

Finalmente, el tándem maravilla de las reseñas literarias del ABCD Las letras se fusionó para hablar de un mismo autor. Y el autor elegido es de los mejores: John Banville, que acaba de entregar en España un nuevo libro de la saga de Benjamín Black, su seudónimo como novelista policial. Mercedes Monmany hace la reseña de la novela El Lémur editada por Alfaguara como los anteriores títulos policiales (El secreto de Christine y El otro nombre de Laura) Dice sobre la novela: "En El Lémur navegamos sin cesar entre un ayer muchas veces sin control y un hoy que silencia pecados y culpas del pasado". Por otra parte, Rodrigo Fresán entrevista acuciosamente a John Banville sobre El Lémur y sobre su relación con el heterónimo B.B. Aquí algunas estupendas preguntas y respuestas:

Alguna vez se refirió a Black como «mi gemelo idiota». ¿Cómo califica Black a Banville?
Como «el pretencioso».

Resulta comprensible, teniendo en cuenta que Banville siempre defendió el estilo por encima de la trama, mientras que Black?
A Black le preocupan cosas como argumento, personaje, diálogo. Yo, en cambio, trato de ir más allá de estas convenciones y concentrarme en la esencia. Es una cuestión de personalidades, de niveles. Un amigo me dijo el otro día que yo me convierto en Black por la misma razón que Beckett escribía en francés: pour ecrire sans style. Y puede que tenga razón. El seudónimo es mi manera de advertirles a mis lectores de que Black trabaja de manera diferente a la mía. No hay intención alguna de perpetrar una broma literaria à la Borges. Pero también es cierto que Black nació a partir de mi lectura de los romans durs -no los protagonizados por Maigret- de Simenon, a quien siempre consideré un maestro más que merecedor del Nobel.

Y aún así, ¿no siente que tal vez haya traicionado a Black obligándolo a escribir «El Lémur», una suerte de folletín por encargo de «The New York Times» donde el patólogo Quirke y el Dublín de los años 50 de los dos primeros libros brilla por su ausencia?
En absoluto: ni Black ni yo nos tomamos estas cosas demasiado en serio. El Lémur es un jeu d´sprit en el que ambos disfrutamos del desafío de producir quince capítulos de 1.500 palabras cada uno. Y también me divirtió descubrir lo poco que yo sabía del Nueva York contemporáneo. La idea surgió a partir de un documental sobre mi persona. Un día almorcé con el researcher encargado de «investigarme» y? El editor del New York Times me envió un e-mail invitándome a participar y no dudé en aceptar. Pensé que tendría que escribir un episodio a la semana y que enviarían un mensajero cada viernes para arrancarlo de la pantalla de mi ordenador, caliente y recién hecho. Me desilusionó un poco el tener que entregarlo -así lo especificaba el contrato con el periódico- todo por anticipado y no poder avanzar semana a semana, como en el siglo XIX. Pero me lo pasé muy bien y volvería a hacerlo. La parte técnica de la cuestión, el cómo ir dosificando los acontecimientos, me resultó un ejercicio apasionante.


Basta de Black y de sus intereses. ¿Cómo está Banville? Su último libro fue el muy exitoso «El mar»: ganador del Premio Booker y «best seller» que le cambió la vida y para cuya escritura dijo haber estado preparándose cuarenta años.
En realidad, cada libro que escribo es aquél para el que me he estado preparando. Pero está claro que el Booker me proporcionó muchos nuevos lectores. Dejé de ser «escritor de escritores». Y lo bueno de ganar el Booker es que ya no piensas más en la posibilidad de ganarlo, lo que es un gran alivio. Pero el problema continúa siendo el mismo, más allá del éxito. Y ese problema es el problema de la escritura. En realidad, siento que apenas he comenzado.

Y, sin embargo, ha declarado odiar todos sus libros y tener «la fantasía de pasar frente a una librería, chasquear mis dedos, y hacer que todos mis libros queden en blanco y poder empezar de cero otra vez».
Con eso quise decir que todos mis libros son un motivo de vergüenza. Mejores que los de cualquier otro, pero no lo suficientemente buenos para mí. Desearía que existieran otras vidas y otros mundos donde poder volver a escribirlos. Pero no se puede. Y la perfección tampoco es posible.

En una ocasión dijo que le interesaba observar «cómo las cosas se convierten en clásicos. El modo en que una película cursi en la que la gente viste ropa ridícula y dice cosas ridículas se transforma en algo sagrado». ¿Hay para usted algo que se esté convirtiendo en «clásico» de la literatura aquí y ahora?
Es difícil saberlo. Es una tarea que le corresponde a las generaciones que vendrán. Pero supongo que la trilogía de Frank Bascombe, de Richard Ford, será un clásico americano. Lo mismo que las novelas de Conejo, de John Updike, otro escritor al que tampoco puedo entender cómo no le dieron el Nobel. No estoy de acuerdo con la Academia en cuanto a la inferioridad de las letras norteamericanas. Es cierto, sí, que los novelistas estadounidenses no parecen preocuparse por las grandes cuestiones metafísicas que interesan a los novelistas europeos? Pero también es verdad que, a partir del análisis de lo cotidiano, los norteamericanos han generado una metafísica propia y personal.

...Lo que no ha impedido que le irrite un poco la proliferación de novelas que giran alrededor del 11 de septiembre de 2001.
Creo que debería declararse una moratoria de veinte años en lo que se refiere al 11 de septiembre de 2001 como materia novelesca. Basta con apreciar las grandes novelas del siglo XIX: eran todas novelas históricas, eran todas partes del pasado. Yo pienso que la Historia necesita un tiempo para convertirse en historias de las que la ficción pueda ocuparse. Y hay ocasiones en que ni siquiera todo el tiempo del mundo es suficiente. «El mundo imaginado es el bien definitivo»: no lo digo yo, lo dijo Wallace Stevens.

¿Qué quiso decir exactamente con «los artistas no tienen realmente mucha experiencia vital. Lo que hacemos es mucho con la poca experiencia que tenemos»?
Hay una anécdota muy simpática y reveladora de W. H. Auden mientras cruzaba los Alpes junto a unos amigos. El poeta iba leyendo un libro, pero sus amigos no dejaban de lanzar exclamaciones de éxtasis ante lo majestuoso del paisaje. En un momento dado, Auden despegó la vista del libro, miró por la ventanilla del vagón de tren y regresó a su lectura diciendo: «Con una mirada alcanza y sobra». Y también está aquella declaración de Henry James en la que asegura que una mujer de buena educación que pasara por un instante junto a un regimiento tendría material suficiente para escribir una saga en tres volúmenes sobre la vida militar. Lo cierto es que apenas necesitamos de un atisbo de la realidad. La imaginación hace el resto.

Y puestos a imaginar, ¿puede imaginarse cómo será leído Banville en el futuro? ¿Y cómo Black?
Sí. En mis pesadillas veo un diccionario de escritores editado en 2080 donde en la entrada de John Banville se lee: «"Banville, John": ver "Black, Benjamin"».

En la entrevista, además, John Banville da una buena noticia a los que amamos sus novelas mucho más que las de Black: está escribiendo una novela que llevará por título The Infinities. Respecto a ella declara que se trata de:

"Una novela que transcurre a lo largo de un día de verano, en una casa en el campo en la que un anciano en coma agoniza. Su familia se ha reunido para despedirlo y, con ellos, también acuden los dioses junto al lecho del moribundo. Espero, como mínimo, que sea una obra maestra, un éxito de ventas y que me lleve hasta las puertas del Nobel, ¡ja!".

Etiquetas: , , , , , ,

A girl mad as birds

3.02.2009
Asylum. Fuente: blogtheasylum


Love In the Asylum

A stranger has come
To share my room in the house not right in the head,
A girl mad as birds

Bolting the night of the door with her arm her plume.
Strait in the mazed bed
She deludes the heaven-proof house with entering clouds

Yet she deludes with walking the nightmarish room,
At large as the dead,
Or rides the imagined oceans of the male wards.

She has come possessed
Who admits the delusive light through the bouncing wall,
Possessed by the skies

She sleeps in the narrow trough yet she walks the dust
Yet raves at her will
On the madhouse boards worn thin by my walking tears.

And taken by light in her arms at long and dear last
I may without fail
Suffer the first vision that set fire to the stars.

Dylan Thomas

Etiquetas: , ,

Sebastian Barry, premio Costa

1.29.2009
Sebastián Barry. Fuente: revistañ

No existe nada más angustiante para un escritor que el que el digan: "el final no está bien" ¿Qué se hace entonces? ¿Se cambia todo? ¿Solo el último tercio? ¿La última frase o palabra o coma? El maldito final, el inasible final... a veces ni siquiera está mal, pero simplemente los lectores esperaban otra cosa y, cuando no la tienen, piensan que el final está mal. Querido amigo Barry, ganador del Costa pese a su final decepcionante según el jurado, estoy contigo. Odio los finales buenos, y los malos también. Las novelas nunca deberían terminar o, en todo caso, todas deberían finalizar como "La dama del perrito" diciendo que la verdadera historia aún no ha empezado.

El jurado distinguió a Barry, de 53 años, la noche del martes en Londres por su novela The Secret Scripture (La escritura sagrada secreta), a pesar de que los jurados no estaban satisfechos con el final."A casi nadie le gustó el final", dijo Matthew Parris, presidente del jurado. Por lo tanto, Barry se impuso muy ajustadamente a sus rivales."De todas maneras, es un libro escrito de forma brillante, lleno de fuerza y maravilloso", sentenció el jurado, a pesar de la objeción.Barry fue nominado el año pasado al Premio Booker pero no lo ganó. El Costa Book of the Year Award honra el mejor libro del año de autor irlandés o británico. Fue creado en 1971 por la empresa Whitbread y es patrocinado desde 2006 por la cadena de cafés Costa.

Etiquetas: , ,

John Banville entrevistado

1.18.2009
John Banville. Fuente: theage.com

"Si se pudiera medir la potencia de la literatura como una carrera de caballos, el irlandés John Banville sería el nombre mayor de la novela en inglés" dice Matilde Sánchez, periodista de la Revista Ñ quien desde Dublín envía una entrevista exclusiva con este, en efecto, extraordinario prosista y narrador. Es cierto que la presencia de Banville antes de conseguir el Booker por su genial novela El mar (2005) pasaba desapercibida en medio del Dream Team británico y los minimalistas norteamericanos. "Antes del premio yo fui ignorado. No, me ocurría algo peor; era un autor consagrado por la crítica. Me colgaron el peor título nobiliario, el de 'escritor para escritores" dice Banville, quien ahora gracias a sus novelas policiales escritas bajo seudónimo se ha vuelto un éxito de ventas. Dejo aquí tres preguntas de la entrevista:


Confesiones y evocación: ¿su punto cardinal sería el registro de una voz, una primera persona absoluta? Por esa voz, el ensayista George Steiner escribió que usted es "el mayor estilista de la lengua inglesa".
No haga caso, el viejo Steiner se acordó de mí sólo para recordarnos a todos que él ya había escrito sobre el espía Blunt... Mire, es lo opuesto de lo que me fascina de esas obras de Simenon: ¡él no necesita de tanta intimidad! Alcanza una inmensa potencia sin cultivar un tono de voz propio, sin que lo oigamos a él. Su gran talento, que ni Black ni yo tenemos, le permite precisar una escena en apenas dos renglones. ¡Es que yo odio vivamente todo lo que escribo! Mis libros me hacen sentir avergonzado... Son mejores que los del resto de mis contemporáneos, desde luego, pero eso de ninguna manera me alcanza...

Después de tanta querella entre vanguardia y mercado, ¿qué es una buena novela hoy?
Para mí la novela es una forma capaz de pensar por sí sola, aunque esto no postula que sea una rama de la filosofía. Pero sí propone sus propias conclusiones. Es el instrumento que nos permite acercarnos cada vez más a un objeto, con obsesión. Cuando uno escribe sobre personajes, sus acciones y odios, termina escribiendo sobre algo que en verdad existe. Yo procuro enfocar algo no como referencia de lo real sino buscando aislar el hecho; para eso la primera persona es fundamental. Mi nuevo experimento ahora es enfocar sin depender del poder encantatorio de una voz singular.

¿Cómo surge cada libro?
Con una figura geométrica, una forma en el espacio y una tensión en mi cabeza. Y esto debo convertirlo en palabras, bajarlo a una página. Es muy parecido a lo que siente un compositor. Un músico amigo me dijo una vez, "Oigo un grito en la cabeza y debo participarlo a una orquesta". Es una compulsión, ¿qué otra cosa puede ser? Ahí estoy, horas enteras solo en mi escritorio durante más de cuarenta años contando historias absurdas, tratando con obsesión de que salga bien y sabiendo que nunca voy a conseguir lo que quiero. Y al mismo tiempo, no puedo hacer otra cosa. No es una vida digna para ningún ser humano... Incluso ante los buenos escritores, el lector puede ausentarse un rato mientras lee, pensar en otra cosa y volver a las dos o tres páginas. Conmigo no es posible; hay que estar concentrado a cada renglón porque la trama no cuenta, los personajes son menores y lo único que vale es esa voz obsesiva.

Por otra parte, gracias a la entrevista también me entero no solo de las lecturas de Banville (Magris, Sebald, Calasso, coincidentemente todos autores editados en Anagrama en castellano, como el mismo Banville) sino de su disgusto por Jorge Luis Borges:


Magris, Sebald, Calasso, todos ellos autores muy influidos por los ensayos breves de Borges. Sin embargo, a usted Borges no le gusta.

Bueno, es que le encuentro ciertos límites. Acuerdo con Nabokov; él dijo que cuando empezó a leer a Borges pensó que había descubierto una catedral y que después se encontró en un hall... Algunas de sus piezas son perfectas pero las encuentro carentes de pasión. Y cuando se despacha con los gauchos esos, bueno, ya no le creo una palabra.

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

El amnésico de West

1.13.2009
Primera edición de la novela de Rebecca West. Fuente: digital library

Ya no hay quién pueda seguir a Mercedes Monmany. Salta de la literatura centroeuropea a la brasileña de Clarice Lispector. Y de ahí, acaba de dar un salto nuevamente en sus lecturas, esta vez rumbo a Irlanda donde se encuentra con Rebecca West, la cronista de viajes a quien califica de precursora de Kapuscinski, y se encarga de su libro reciéntemente traducido al castellano por Hercé: El regreso del soldado. Aunque al final todo tiene un mismo factor: Lispector nació en Ucrania y Rebecca West ha escrito mucho sobre la Guerra de los Balcanes (aunque en el libro reseñado, que tiene a un amnésico como protagonista, se ubica en la Primera Guerra Mundial). No cabe duda, Monmany siempre vuelve al mismo extrarradio de Europa, aunque haga tantas elipsis para llegar ahí. Dice la reseña:


Una de las primeras obras literarias que afrontaría el tema del psicoanálisis, ciencia aún poco conocida por el gran público de su época, la exquisita y chejoviana joya literaria que es El regreso del soldado, una especie de El jardín de los cerezos ambientado en la campiña inglesa, fue la primera novela publicada por esta autora, en 1918, cuando tenía 25 años. El doctor Gilbert Anderson, el diminuto médico freudiano que aparece en la novela, cuyo físico destartalado recordaba al de Wells, daría en su breve aparición un curso acelerado sobre los mecanismos del inconsciente: «Hay un ser profundo, un ser esencial, que tiene su propia voluntad, por encima del superficial, a través del cual los verdaderos deseos son suprimidos?». En esta delicada elegía sobre los paraísos perdidos «en rincones lejanos de la mente y del alma», un joven soldado, herido en el frente de Flandes durante la Primera Guerra Mundial, en 1916, regresa temporalmente a Inglaterra y a su hogar para curarse de una «neurosis de guerra». Pronto, los médicos que le atienden descubren que su amnesia ha cancelado por completo los últimos quince años de su vida. Casado con la elegante y fría Kitty, a la que no reconoce, sólo recuerda un pasado ligado a su infancia, a través de su prima Jenny, con la que se crió y, sobre todo, su primer y fogoso amor con una mujer de clase baja, Margaret, cuya presencia «vulgar», pero aparentemente curativa y terapéutica, es vista en la aristocrática mansión campestre de los Baldry como un auténtico escándalo: «Un borrón canceroso en un mundo de belleza». O, si se prefiere, como una especie de revelación perversa del destino que actúa contra el mundo «civilizado» de las apariencias y la contención.

Etiquetas: , , , ,

After the first death, there is no other.

1.07.2009
Dolor. Un padre lleva a su hijo muerto en brazos en Franja de Gaza. Fuente: afp

A Refusal To Mourn The Death, By Fire, Of A Child In London

Dylan Thomas

Never until the mankind making

Bird beast and flower

Fathering and all humbling darkness

Tells with silence the last light breaking

And the still hour

Is come of the sea tumbling in harness

And I must enter again the round

Zion of the water bead

And the synagogue of the ear of corn

Shall I let pray the shadow of a sound

Or sow my salt seed

In the least valley of sackcloth to mourn

The majesty and burning of the child's death.

I shall not murder

The mankind of her going with a grave truth

Nor blaspheme down the stations of the breath

With any further

Elegy of innocence and youth.

Deep with the first dead lies London's daughter,

Robed in the long friends,

The grains beyond age, the dark veins of her mother,

Secret by the unmourning water

Of the riding Thames.

After the first death, there is no other.

Etiquetas: , , ,

John Boyne está harto

1.06.2009
John Boyne. Fuente: revista ñ

Esta foto me la perdí: los vendedores del stand de Océano durante la última Feria de Guadalajara vestidos con traje a rayas, como el trágico "pijama" de Bruno. Una exótica idea del departamento de marketing de la distribuidora, que tiene a Salamandra bajo su ala, para vender como tacos al pastor el bestseller de John Boyne El niño con el piyama de rayas. Si alguien tiene la foto, por favor que me la mande para darle alguna idea a los del stand de Océano para que vendan mi libro en la próxima Feria del Libro de Trujillo. Mi novela es tan depresiva que todos deberían disfrazarse de emos. Por lo pronto, en la revistaÑ entrevistaron a un harto John Boyne quien declara:


No tienes idea de cuán cansado estoy de hablar de un libro que ya tiene tres años. Es grandioso que la gente continúe debatiendo, pero siempre quieren saber las mismas cosas. Este viaje es el último en el que voy a hablar sobre El niño con el pijama de rayas (...) No es que me queje, porque fue el regalo más grande que me dio la vida, pero creo que ahora voy a enloquecer, aunque es normal que vuelva a hablarse por la película

La novela, escrita en tres días según el mito literario, le succionó la vida. Por eso, le llegó la hora de ser egoísta a quien en el 2003 renunció a su trabajo en una librería, alquiló una casa de playa y decidió ser simplemente un escritor (y el éxito, paradójicamente, está impidiéndoselo ahora):

No pienso que El niño... sea mucho mejor que mis anteriores novelas, que –debo decir– me encanta que ahora vuelvan a publicarse. También me gusta poder hablar con la gente y discutir, pero sé que ya llegué al punto donde debo ser más cuidadoso con mi agenda, si no quiero quitarle horas a la escritura. No quiero ser una celebridad. Sí quiero que la gente lea mis libros, no voy a ser hipócrita y decir lo contrario. Vender libros es importante para mí, quiero que así sea, significa que la gente los lee. Odio cuando me lamento, porque me digo que luché mucho para llegar a esto: sí hay que encontrar un equilibrio entre las razones estéticas y las comerciales en líneas generales. No tengo una idea de mis lectores, pienso en mí, aunque suene egoísta, y jamás quisiera tomar decisiones en función del éxito y el mercado: yo sólo tomo decisiones artísticas.

Etiquetas: , , , , ,

Los 146 nominados al IMPAC

12.11.2008
El jurado de este año empieza a repartirse las más de 100 novelas elegidas. Fuente: impac dublin

Hace unos días apareció una noticia en los medios peruanos en la que se anunciaba que Mario Vargas Llosa (por la traducción de Travesuras de la niña mala) y Eduardo González Viaña (por la traducción de El corrido de Dante) eran los únicos peruanos nominados a los premios IMPAC de este año. La nota es cierta, pero no precisa y puede prestarse a confusiones. En primer lugar, no son estos dos autores los únicos peruanos nominados: también lo está Daniel Alarcón con Lost City Radio. Pero el dato ausente más importante es que la nota no explicaba qué son los premios IMPAC. Este premio, dotado con 100,000 euros y que se entrega en Dublin, tiene unas reglas especiales. En primer lugar, se elabora una enormísima longlist en la que participan 157 librerías en 117 ciudades y 41 países. Desde luego, es un honor estar en la primera Longlist, aunque en cristiano basta con que una sola de esas 157 librerías te nomine para estar ahí. Además, cada librería puede nominar más de un libro, lo que hace la extensa lista aún más caótica. Por eso, la longlist (que se dio el 19 de noviembre) incluye la exagerada cantidad de 146 novelas, es decir casi una por cada librería.

En este enlace pueden ver a los 146 autores nominados y, haciendo clic en sus nombres, pueden ver cuántas y qué librerías los nominó. En algubnos casos, como el de González Viaña o Daniel Alarcón, solo fueron nominados por una librería. Vargas Llosa lo fue por dos. El autor que tiene más nominaciones es Khalid Hosseini con 18 menciones por A Thousand Splendid Suns. Lo siguen Divisadero, de Michael Ondaatje, que ha sido nominado por 13 librerias, y Ian McEwan con On Chesil Beach, que recibió 10 nominations.

Desde luego, al final no es importante cuántas nominaciones tiene un autor para decidir si gana o no el IMPAC. A partir de ahora, todo está en manos de un jurado que hará una shortlist dramática y segadora (no llegará ni a la decena de obras) que será presentada el 2 de abril del 2009, y luego decidirá al ganador el 11 de junio de ese año. Así que no hay que apurarse mandando notas de prensa hechas a medida para sorprender a la prensa, pero tampoco desilusionarse antes de tiempo; hay que prestar atención porque muchas veces el jurado soprende con sus decisiones, como el año pasado, en que obtuvo el premio un casi desconocido Rawi Hage con su novela De Niro’s Game que estaba fuera de toda previsión.

Etiquetas: , , ,

Anne Enright traducida

10.31.2008
Anne Enright en castellano. Fuente: adn.es

Es una estupenda noticia saber que la novela de Anne Enright The gathering ("El encuentro") ha sido traducida al castellano. La novela ganó el premio Booker y, aunque no despertó demasiadas expectativas, lo cierto es que es un drama familiar bastante impactante (en especial para quienes tengan la relación madre-hija no resuelta). Yo recuerdo su estupenda conferencia en el Hay Festival 2008 en Cartagena, a la que asistí sólo porque vivo enamorado de Marianne Ponsford, quien la entrevistó en vivo, pero me quedé impactado con la Booker. La novela ha sido editada por la editorial Amsterdam. Dice la nota:

La escritora irlandesa Anne Enright, que ganó el pasado año con The gathering (El encuentro) el premio Man Booker, el más prestigioso de Gran Bretaña, considera que la tragedia narrativa "nos alimenta más que cualquiera de los otros géneros". "Tenemos la necesidad de llorar con las historias de otras personas", explicó hoy la autora, cuyo libro acaba de ser publicado en España por Amsterdam. La novela presenta al clan Hegarty reunido en Dublín a raíz de la muerte repentina de Liam, uno de los doce hermanos de una familia profundamente agrietada por los daños y los resentimientos del pasado. En ese contexto, Verónica rememora la relación con su hermano Liam, a quien le unía una complicidad especial, siguiendo la fina línea de engaños, secretos y traiciones que, a través de tres generaciones, han marcado a los miembros de la constelación familiar. Enright confiesa que vivió en algunos ocasiones momentos muy tristes durante el proceso de escritura: "lo más triste fue cuando llegaba al final de la novela, que es cuando los misterios se resolvían, porque la resolución es lo que hace que se desprenda una mayor emoción". La propia autora define su obra como "una tragedia griega llena de familia y de sangre", un relato en el que aflora la Irlanda moderna, si bien "algunos irlandeses sentían que salía una Irlanda antigua, que no es la actual", matiza.

Etiquetas: , , , , ,

Bloomsday 2008

6.17.2008
Bloomsday. Fuente: irlandando.it

Ayer, 16 de junio, se cumplió un Bloomsday más. Es decir, una nueva fecha que recuerda aquel memorable 16-6-1904 en que transcurre la novela más significativa del siglo XX, Ulises de James Joyce. Aunque no se festejó con la algarabía del centenario en el 2004, como es obvio, en Dublin se celebró desde el 13 de junio con maratones, conciertos y conferencias literarias (hubo una en el Cervantes donde participaron Eduardo Lago, Jordi Soler y Antonio Soler). Pero lo principal es la caminata que se inicia con el desayuno (Bloomsday Breakfast, que se ofrece a 26 euros en el James Joyce Center) y sigue con la ruta de la novela por calles y plazas de Dublín. Muchos se animan a disfrazarse de personajes (obvio que abundan las Molly Bloom y los Leopold Bloom), de personajes de época o del mismo autor. Y algunos hasta del libro.

Si acaso no llegaron a Dublín en la fecha exacta, por 10 euros pueden hacer el mismo recorrido (Bloomsday walking tour) de una hora cualquier día de la semana.

Etiquetas: , , , ,

Rawi Hage, premio IMPAC

6.12.2008
Rawi Hage. Fuente: ctv.ca

El escritor libanés Rawi Hage, que emigró a Canadá, ganó el premio IMPAC Dublín por su primera novela, titulada De Niro's Game ("El juego de De Niro"). Ha sorprendido mucho ese triunfo porque, siendo un debutante de 44 años, ha conseguido el premio superando a finalistas entre los que se encontraban ni más ni menos que Philip Roth, Thomas Pynchon y Margaret Atwood. El jurado está absolutamente entregado a la novela la que presenta como: "originality, its power, its lyricism, as well as its humane appeal ... the work of a major literary talent" Dice la nota:

"Soy un hombre afortunado", dijo Hage al recibir el premio. "Tras un largo viaje de guerra, desplazamiento y separación, siento que soy uno de los pocos caminantes que tiene el privilegio de verse recompensado, por lo que me siento muy agradecido". "De Niro's Game" (El juego de De Niro) es relatada a través de los ojos de Bassam, quien crece en una Beirut marcada por la guerra junto con su amigo George. Cuando llegan a ser adultos, tienen que decidir entre permanecer allí y llevar una vida criminal o partir al exilio.


Pueden leer la noticia extendida en The Guardian. Por otra parte, vía The Literary Saloon, me entero de esta frase de uno de los miembros del jurado, lo que explicaría un triunfo tan insólito:

One of this year's judges, Nigerian novelist Helon Habila, said the IMPAC sometimes offers the chance to lift up lesser-known novelists who write just as well as their more famous counterparts. This year, for instance, several libraries had nominated Cormac McCarthy's apocalyptic novel, "The Road," which already had won the Pulitzer Prize in America. (A portion of the movie adaptation was filmed in the Pittsburgh region this year.) "One of the thoughts in my mind," Mr. Habila said, "was that he might not need this award as much as a younger writer. It won't have as big an impact on his career."

Etiquetas: , , , , ,

Dylan Thomas al cine

6.03.2008
Una escena de la película "The Edge of Love" que será estrenada a fines de junio. Fuente: the guardian

Así como Truman Capote fue el escritor elegido hace unos años por los productores de Hollywood para explotar al máximo su imagen conflictiva, ahora los productores londinenses han encontrado un filón en Dylan Thomas. Serán tres las producciones que lo tendrán como protagonista. La más light de todas (y probablemente la más exitosa) se titula The Edge of Love y trata sobre un triángulo amoroso (el slogan publicitario: "There are some things friends should never share"). Entre los actores protagonistas están las famosas Sienna Miller y Keyra Knigthel, además de Cillian Murphy como el "carismático" poeta. Por otra parte, la productora de Pierce Brosnan, Irish Dreamtime, preparan la película Caitlin, con Rosamund Pike y Miranda Richardson, sobre la esposa sufrida y musa del joven poeta. Y luego, Mick Davis hará una biopic basada en Under Milk Wood. John Keenan comenta en el blog de The Guardian el afán que tienen los cineastas de mostrar de manera maniquea y prejuiciosa a los poetas:
It is easy to see what attracts film-makers to Thomas - all that hard drinking, scrapping and sleeping around. Wallace Stevens' poetry makes Thomas look like the overblown talent he is, but there's no percentage in a film about a man who composed poems in his head while walking home from his day-job at the bank. Thomas was a prototype for self-destructive celebrity, and his wasted life is tailor-made for cinematic audiences who think that a feminine ending is a chick-flick device. When poetry meets the multiplex, the verse always comes off worse. That's why Sylvia depicted Ted Hughes and Syvia Plath as a kind of upscale Alfie Moon and Kat Slater, star-crossed lovers hurtling towards their tragic fate. It's why Total Eclipse featured a woefully miscast Leonardo Di Caprio as a buffed-up Arthur Rimbaud driving an already disturbed Paul Verlaine (David Thewlis) into a frenzy of lust and self-disgust. And it's why Chilean poet Pablo Neruda was portrayed as a cheery agony-uncle in Il Postino, dispensing tips on how to woo a woman with a neatly turned couplet. Neruda's own foolish infatuation - with Joseph Stalin - is glossed over. That's not to say you won't ever find poetry in the cinema. Just don't go looking for it in the lives of the poets.

Etiquetas: , , ,