MOLESKINE ® LITERARIO

Notas al vuelo en cuaderno Moleskine® .

Esther Tusquets sobre Barral

11.05.2009
Esther Tusquets. Fuente: elmundo.es

En la tercera parte de sus memorias, Confesiones de una vieja dama indigna (Bruguera), Esther Tusquets, narradora y editora-fundadora de Lumen, habló sin pelos en la lengua sobre Carlos Barral y su labor editorial en los años dorados de la industria editorial catalana. Dice el ABC:

En la edición reinaba Carlos Barral, gran seductor, «aunque irreflexivo y caprichoso», matiza Tusquets. El magnífico Barral dejó pasar «Cien años de soledad» y dijo que no le interesaban los cómics cuando le ofrecieron en Fráncfort a Mafalda. La editora de Lumen obtuvo con Quino su primer gran éxito. Lo mismo sucedió con los «Apocalípticos e integrados» de Eco; dejado de lado por Barral, Tusquets lo editó y se ganó luego el cielo del bestseller con «El nombre de la rosa».

¡Asu! No sé si "indigna" pero deslenguada sí que es esta "vieja dama".

Etiquetas: , , , , ,

Vila Matas sobre Sumalavia

4.14.2009
Ricardo Sumalavia. Fuente: harrycañariatoche

Hace unos años, Enrique Vila Matas comentó sobre el escritor peruano Enrique Prochazka (un nombre que le pareció el de un oscuro futbolista polaco) a partir de un comentario de Prochazka en el blog de Gustavo Faverón. Y ahora, luego de un encuentor muy vilasmatiano en Burdeos, el narrador español comenta sobre el querido corresponsal en Francia de Moleskine -aunque pésimo fotógrafo, insisto- Ricardo Sumalavia. En el artículo también comenta elogiosamente la novela de Ricardo, Que la tierra te sea leve (Bruguera) que en mayo será motivo de una mesa redonda en la PUCP -con presencia de Ricardo- de la que ya les comentaré en su momento. Aquí el Dietario Voluble de esta semana:

Ricardo Sumalavia salió hace unos días de su casa de Burdeos dispuesto a hacer unas compras. Era una mañana soleada de principios de este abril. Sumalavia parece un buen apodo para alguien que quiera ser orador, conferenciante: suma labia. Le habría encantado ese apellido a Ramón Gómez de la Serna, estoy seguro. Pero Sumalavia, joven escritor peruano que vive en Burdeos, no quiere ser orador ni conferenciante. Es tímido y con mucho sentido del humor. Vivió en Corea del Sur y después fue a Burdeos a pasar unos meses y se va quedando ahí desde hace unos años. Como voy mucho a Burdeos (tres veces en los últimos cuatro meses; no entiendo por qué voy tanto), siempre acabo encontrándomelo. Cuentista de estilo muy personal, no hace mucho publicó su primera novela, Que te sea leve la tierra, buen libro sobre búsquedas y sobre lo mucho que dependemos de los otros para saber quiénes somos, aunque nunca, de todos modos, acabamos sabiéndolo. Sumalavia salió de su casa de Burdeos en la mañana soleada y caminaba hacia el bar de la esquina para tomarse un café cuando se le acercó un señor en zapatillas y con unos bigotes completamente de otra época y le preguntó por dónde se iba a Bayona. El escritor trató de recordar el nombre de alguna calle o avenida con ese nombre, pero el señor de los bigotes no tenía cara de preguntar por una calle. "Pero usted va a pie y nosotros estamos en Burdeos, a más de 200 kilómetros de Bayona", le advirtió Sumalavia. "No es problema", respondió el hombre que iba en zapatillas. El peruano le explicó entonces cómo salir de la ciudad, y poco después el hombre comenzaba su larga marcha a pie hacia Bayona. A aquella misma hora, llegaba yo en avión de Air-France a Burdeos, donde debía ayudar por la tarde en la ceremonia de presentación de Llámame Brooklyn, de Eduardo Lago, en su traducción francesa. El taxista que me vino a buscar resultó ser coreano, lo que me hizo pensar en Sumalavia, que había vivido en ese país durante tiempo. El coreano era tan charlatán como entrometido y quiso saber todo sobre mí, quiso saber en qué trabajaba, cuántos hijos tenía, cuál era mi ciudad preferida (Burdeos le dije), si a mi mujer no le molestab si a mi mujer no le molestaba que viajara tanto, etcétera. "Lo que está muy bien es Bayona", acabó diciéndome. Por la tarde, en la presentación de Apelle-moi Brooklyn, apareció Sumalavia y descubrimos que habíamos llevado vidas paralelas durante la mañana. A la hora del coloquio, como es habitual, nadie quería preguntar nada. Una señora finalmente pidió la palabra. -¿Le gusta Goya? -me preguntó. Parece una pregunta normal, pero no lo es. Aceptemos que Goya vivió muchos años exiliado en Burdeos y que su casa estaba frente a la de otro exiliado español ilustre, Moratín. Un catalán en Burdeos no puede ignorar que Goya estuvo allí y que aún conservan la casa del pintor, un caserón muy cercano a la gran librería Mollat. Pero de eso a tener que opinar acerca de Goya hay un gran trecho, me parece. Gabastou, el traductor del libro de Eduardo Lago, viendo mi estupor e indecisión -me había quedado con la boca abierta-, contestó por mí y dijo que a esa hora de la tarde siempre dejaba de tener cualquier tipo de opinión sobre lo que fuera. No quería dar la impresión de que me había quedado mudo y me acordé de que, antes de partir por tercera vez en cuatro meses a Burdeos, el amigo Jordi Llovet me había preguntado si aún podía verse allí la casa en la que vivió en 1802 el poeta Hölderlin, que había ido a esa ciudad para trabajar de preceptor y un día, de improviso, se había marchado de ella a pie. Como siempre que iba a Burdeos veía sólo el caserón de Goya, me dio una gran alegría saber que había otras casas que ver en esa ciudad. Me acordé de todo eso y le devolví la pregunta a la señora. -¿A usted le gusta Hölderlin? Habría querido añadir que parecía una costumbre de la ciudad marcharse a pie de ella, pero callé. De inmediato, se levantó una mano entre el público. Había un señor de origen alemán, Dominique Fritsch, que estaba entusiasmado de poder hablarme de Hölderlin en Burdeos y se puso a contar, entre otras cosas, que el poeta no sólo se fue de la ciudad a pie, sino también llegó a pie y fue en ese viaje cuando por primera vez en su vida vio el mar. Fue a Burdeos para trabajar de preceptor en casa de Meyer, el cónsul de Hamburgo, pero desde el primer momento se mostró algo esquivo y taciturno, tal vez porque apuntaban ya los primeros signos de su locura. Dejó escrito un poema, Andenken (Un recuerdo), en el que evocaba su paso por la ciudad y que, si quería leer, encontraría en la bella edición que había preparado el poeta bordelés Jean-Paul Michel para la editorial William Blake and Co.A la mañana siguiente, siguiendo las instrucciones de Monsieur Fritsch, vi con Sumalavia, en el centro de la ciudad, la perfectamente bien conservada gran casa del cónsul de Hamburgo en la que vivió Hölderlin. Hoy, el lugar donde residió Hölderlin es una oficina de Air-France, precisamente la compañía que me había trasladado hasta allí. Inútil me pareció buscar alguna huelletas de embarque y las ofertas de vuelos a la Martinica. Estábamos bromeando con Sumalavia sobre si no se nos aparecería un señor de anticuado bigote preguntándonos cómo ir a pie hasta Bayona cuando una muchacha cruzó la calle para preguntarnos si conocíamos al doctor Goya. Pasado el momento de profunda sorpresa, a Sumalavia se le ocurrió que preguntara en el Ayuntamiento, donde tenían una lista de todos los servicios médicos por barrio. "Buena idea, gracias", dijo. Nos despedimos de ella y después me despedí de Sumalavia, porque tenía que coger mi avión de vuelta. Cuando miramos atrás para ver qué hacía la muchacha, vimos con cierto terror que no se había movido ni un centímetro de donde la habíamos dejado.

Etiquetas: , , , , , , ,

Ricardo Sumalavia en Chile y Argentina

2.23.2009
Ricardo Sumalavia en Madrid. Fuente: moleskine

A mediados del año pasado, Ricardo Sumalavia publicó su primera novela en la editorial Bruguera, titulada Que la tierra te sea leve. El hecho de que la editorial no tenga una distribuidora en Lima, sumado a que Sumalavia vive desde hace años en Francia, hizo que la novela pasase un poco desapercibida en los medios limeños. Pero todo cae por su propio peso (es el boca-oreja famoso del que he hablado en comments hace unos días) y la novela ha sido reseñada, el mismo día, en dos medios importantes: el suplemento Radar Libros de Página 12 y la Revista de Libros de El Mercurio (para ver más reseñas, pueden visitar el blog que Ricardo ha destinado a su novela). En esta última, el crítico oficial del suplemento, Camilo Marks, dice :

Ricardo Sumalavia se inscribe en el grupo, cada vez más numeroso, de jóvenes autores latinoamericanos con educación muy cosmopolita, residencia en el exterior -por lo general Estados Unidos o Europa- y creciente desarraigo con el país nativo, que se nota en híbridos o deshilvanados trabajos (no es éste el caso). Durante años, vivió en Corea del Sur, donde enseñó español en un centro de estudios superior, ha sido profesor en la Universidad Católica del Perú, donde coordinó el Centro de Estudios Orientales y en el presente fijó su domicilio en Burdeos, Francia. Una vida tan itinerante, en parajes tan remotos y, sobre todo, la sujeción a culturas e idiomas sin ningún lazo con el nuestro, podrían haberse traducido en una obra confusa, atravesada por las más heterogéneas influencias, lejos de una de las más ricas tradiciones literarias del continente. Sin embargo, sus libros de cuentos Habitaciones, Enciclopedia mínima y Retratos familiares demuestran que Sumalavia, aunque mañana se vaya a trabajar a Kazajstán, en ningún momento dejará de pensar y sentir como peruano. Y, lo que es más importante, tampoco dejará de escribir como peruano.(...) Quizá la palabra gótico sea la mejor para definir el clima y el estilo de Sumalavia en los ires y venires de sus funambulescos héroes y heroínas. No estamos, claro, en castillos abandonados con misterios espeluznantes ni tampoco ante mujeres locas que se inventan un pasado inexistente -Charlotte Brontë, T. Williams-, pero esa ilustre vertiente parece visible en Que la tierra...Memorias de Burdeos, Tongseng y Baumgartenhöhe son tres secciones insertadas tras la mitad de esta notable e inusual ficción. A primera vista, se trata de ensayos autobiográficos, sin el más remoto enlace con lo que hemos venido diciendo. Y, por cierto, estamos ante tres piezas perfectas, amenas, divertidas, sobre encuentros y desencuentros entre literatos, académicos o críticos en situaciones algo implausibles (...) Las afinidades entre el conjuro verbal de la Lima prostibularia y absurda de Que la tierra... y sus piezas de sofisticado carácter novelesco deberán ser definidas por el lector. Y si se trata de un lector agudo, disfrutará intensamente con este relato.

Grandes y merecidos elogios. Pero igual, me queda la duda de saber cómo es eso de "pensar y escribir como peruano", sobre todo dicho por un crítico extranjero. ¿Existe un modo determinado o determinable de ser un escritor peruano? La crítica de Página 12, realizada por Juan Pablo Bertazza, aunque no deja de poner algunos reparos, enfatiza el carácter inusual de la novela de Ricardo y la califica como "novela de fantasmas" (coincidiendo con el adejtivo gótico que le impuso Marks), creo yo que muy apropiadamente:

Siguiendo con las paradojas, podríamos definir esta novela como un libro de fantasmas sin fantasmas, y más aún, como una primera novela –la del escritor peruano Ricardo Sumalavia, ¡otro! finalista del Premio Herralde y publicada en España– que, acaso, no se diferencie tanto de sus tres volúmenes de cuentos, único género que había trabajado hasta ahora (...) Lo cierto es que lo más logrado de esta parte lo constituye La Gran Casa, un inmueble plagado de habitaciones que fueron dejando vacías abuelos, tíos y primos y de la que buscan apropiarse los hermanos César y Sebastián a partir de un pacto de unión eterna y algunos juegos al borde de lo diabólico. Sin embargo, esta gran idea que recuerda a “Casa tomada” de Cortázar e incluso a la obra de teatro de Boris Vian Los constructores del imperio o El Schmürz, tal vez pierde fuerza porque el extrañamiento que debería generar esa mansión se lo apropian, en realidad, algunos personajes que, por otro lado, tienen algo de cliché, como el propio Sebastián, un enano tan superdotado como lujurioso, y una mujer a la que le molesta ser bella. La otra historia, el otro hemisferio del libro –y ya el motivo de tapa, a cargo de la artista Evelyn Williams, acerca un poco la metáfora cerebral o, mejor dicho, encefálica–, por el contrario, es geográficamente nómada porque recorre un itinerario que va de Burdeos (Bordeaux) a Corea pasando por Alemania, y mucho más clásico en términos literarios. A partir de congresos y clases universitarias repletos de valijas y malentendidos, un joven escritor con mucho del propio Sumalavia —quien, además de haber sido profesor de la Universidad Católica de Perú, vivió en Corea dando clases de español y actualmente reside en Burdeos— se va enredando en distintos enigmas narrativos que tienen en común, también, la búsqueda de hermanos (ficticios y no tanto), uno de los cuales sería el propio Thomas Bernhard. Por otro lado, esta parte del libro repleta de referencias a distintos escritores como el coreano Yi Munyol, el poeta peruano Martín Adán y el peruanista francés Roland Forgues, recuerda un poco al Roberto Bolaño de Estrella distante por mostrar de manera marginal, muy velada pero íntima, ciertas claves de una generación pujante de escritores peruanos como Patricia de Souza, Iván Thays y Marco García Falcón, algunos de los cuales tienen en común los reconocimientos de Herralde y cierta obsesión por Europa, ya sea por haber viajado, por temática, o por ambas cosas. Lo cierto es que los dos hemisferios, las dos historias, de la primera novela de Ricardo Sumalavia, no se rozan más que temáticamente. Y, en su unidad, Que la tierra te sea leve deja un extraño sabor de boca: el de un libro bien escrito, una promisoria primera novela con cierta solidez, a la que, sin embargo, parece faltarle una vuelta, un cierre que conecte esos dos hemisferios. Algo que tal vez no tuvo lugar por su breve extensión.

Etiquetas: , , , , ,

Atwood, poeta electrocutada

2.17.2009
Margaret Atwood en su vivero. ¿Le hablará también a los anturios? Fuente: Deborah Samuel/ cbc.ca

He aquí el Arte Poética de Margaret Atwood: "Un cable de alto voltaje/ Es como si metieras un tenedor/ en un enchufe" -¿?- Bueno, no nos apresuremos a juzgarla. La narradora ha decidido regresar -quizá momentáneamente- a la poesía y ha publicado un poemario titulado La puerta y donde el tema de la vejez es protagonista. Ayer se le vio en una videoconferencia en Madrid:

La escritora canadiense Margaret Atwood, después de más de una década sin publicar poesía, vuelve con La puerta, un intenso poemario que presentó hoy en Madrid, por videoconferencia desde su país, y en el que recorre su trayectoria emocional, desde la infancia hasta su experiencia con la vejez. "Trabajar sobre el proceso de la vejez es doloroso", explicó (...) en este libro, que publica Bruguera en España, la autora canadiense pone el retrovisor y el bisturí para hablar de los recuerdos y reflexionar acerca del tejer poético, la política, la naturaleza, el misticismo y la vejez. Así, el libro se divide en cinco partes muy diferenciadas, todas ellas unidas por un sentido musical que para la autora, según dijo hoy, es "muy importante". "La poesía está muy cercana a la música, y el ritmo transforma cada sílaba", añadió. (...) La autora de El cuento de la criada, La mujer comestible o El asesino ciego, define así la poesía: "Un cable de alto voltaje/ Es como si metieras un tenedor/ en un enchufe". Una definición que recorre este libro, en el que escribe: "Estamos a merced de cualquier chucho rabioso, piedra arrojada o cancerígeno, o de nuestros propios cuerpos: nacimos con el gancho/de la muerte dentro, y año tras año nos arrastra/hacia donde vamos: al abismo...". Y lo hace convencida de que en época de crisis la poesía hace "más falta que nunca": Se escribe más porque la percepción emocional de las personas crece, y en momentos difíciles se medita más y se reflexiona sobre el destino. En los buenos momentos se tiende a olvidar todo", subrayó.

Por otra parte, se declaró optimista con Obama. A los pocos meses de que Obama asumiera el cargo, ya no es tan fácil como antes encontrar gente optimista. El fervor político è mobile, qual piuma al vento.

Etiquetas: , , , ,

Mario Cateli, premio Bruguera

1.21.2009
Mario Catelli. Fuente: elcultural

La editorial Bruguera empezó con excelente pie su renovado Premio de Novela al premiar a Wendy Guerra y Todos se van. Ahora ha llegado a su cuarta edición en esta nueva etapa y el premiado es el argentino Mario Catelli con la novela El heredero. Lo novedoso de los Bruguera es que en estos premios solo existe un jurado, que oficia a la vez de padrino o mentor del autor que escogió como ganador. El jurado del 2009 fue José Manuel Caballero Bonald:

La novela ganadora "narra las desventuras de un músico argentino, trasplantado a una Barcelona de pícaros y perdedores, con el contrapunto de la dictadura militar actuando como permanente recordatorio del terror", explicó el escritor español José Manuel Caballero Bonald, que ofició este año como jurado de galardón. Mario Catelli nació en Rosario (Argentina) en 1957 y reside en Barcelona desde 1987. Tras abandonar los estudios de arquitectura, ha ejercido diversos oficios a lo largo de su vida, desde pastelero y actor en Rosario, hasta mensajero, pintor de brocha gorda, ayudante de exposiciones, figurante de anuncios publicitarios, percusionista, saxofonista y actor de teatro de calle, en Barcelona. Su oficio permanente, no obstante, es la escritura. Es traductor y ha publicado ya tres libros de literatura infantil y juvenil. El heredero despliega, de manera cruel y humorística a la vez, los vagabundeos, amores, recuerdos y encuentros cómicos y fortuitos de un personaje un tanto descalabrado que intenta sobrevivir en una Barcelona tan variada como grotesca, en cuyas entrañas adyacentes al cosmopolitismo ramblero conviven inmigrantes y gentes del lugar. Escritores y otros miembros de la vida literaria de la "parte alta" de la ciudad se mezclan con la "fauna" del Raval, las orquestas de fiesta mayor y los jóvenes profesionales de la Cataluña próspera.

Etiquetas: , , , , , ,

Sumalavia en El Mercurio

1.16.2009
Ricardo Sumalavia con sus nuevos lentes. Fuente: moleskine

La edición digital del diario El Mercurio entrevistó a Ricardo Sumalavia, a quien califica como "revelación de las letras peruanas", a raíz de su novela Que la tierra te sea leve editada por Bruguera, que consideré uno de los mejores libros que leí en el 2008. Respecto al tema su novela, dice Ricardo:

Es la búsqueda y construcción de la identidad a través de los otros, saber quiénes somos cuando tratamos de saber algo más de ellos. Como si nos sostuviéramos el espejo mutuamente

Y respecto a los personajes marginales, que son protagonistas de su novela, aclara:

Si bien es cierto que sus condiciones de prostitutas, enanos y borrachines los convierten en sujetos marginales, yo he pretendido ir más allá del juicio social y plantearlos como personajes carnavalescos que quieren crearse su propia dinámica de vida, sus propios códigos estéticos en espacios cerrados. La amnesia, en este caso, no sería necesariamente un escape, sino una natural negación de ese otro mundo.

También es muy interesante que Ricardo ("Nuestro Hombre en Burdeos" como lo llamo siempre en este blog) se anime a anunciar el tema de su próxima novela que, al parecer, tendría un sustento político (aunque Ricardo me acaba de escribir negando completamente esa interpretación) Lo que sí es innegable es que su conocimiento de la novela policial (su tesis es sobre lo policial en la obra de Carlos Calderón Fajardo) lo ha seducido completamente:

El año pasado terminé una versión de ella. Por ahora la estoy dejando reposar, mientras busco otros datos y trato de encontrar el momento propicio para retomarla y darle la forma definitiva (...) Por ahora sólo puedo adelantar que exploro narrativamente las distintas construcciones, la real y la ficticia, de un investigador privado a fines del gobierno de Fujimori

Etiquetas: , , ,

"excesos autobiográficos"

12.28.2008
Wendy Guerra. Fuente: moleskine

Poner fotografías de Wendy Guerra (como la que coloco en este post) sería suficiente razón para capturar cualquier noticia de ella y comentarla en Moleskine Literario. Pero si además la noticia es una buena reseña en "Babelia" a su novela Nunca fui primera dama (Brugera) se justifica aún más la foto y la felicitación a mi recordadísima compañera de Bogotá 39. Dice la reseña de Nora Catelli dice que la novela comete algunos "excesos autobiográficos" y me queda la intriga: ¿Es o no una novela autobiográfica? Y si lo es: ¿Cómo puede tener excesos autobiográficos una novela autobiográfica? En fin, la próxima vez que pase por España me consigo el libro y me quito la duda.

A pesar de su variedad de recursos -evocaciones, diálogos, poemas, canciones, apuntes de diarios o encuentros intencionadamente melodramáticos- esta vez el desarrollo en torno del yo que se expone tiene más de crónica que de relato de aprendizaje. La figura central es Nadia Guerra, ente itinerante, nexo entre continentes, ciudades y edades. Ante amigos, amantes, testigos, aliados, París, Miami, en el sur de Francia o Rusia, se interrogará por dos ancestros femeninos, modelos cubanos fracasados y a la vez ideales. La novela es la historia de esa pregunta que sitúa a la narradora respecto de sus mayores, ambas personajes reales de la vida política y cultural cubana de los últimos cincuenta años. La primera es Celia Sánchez (1920-1980), la revolucionaria santa, la que tuvo "potestad para hacer" ante Fidel "lo que a nadie más se le hubiera permitido". La imagen contiene, colectiva y políticamente, el aura mística y entregada de la Cuba utópica y fallida: "Celia conoce personalmente a Fidel en febrero de 1957, es decir, casi cuatro años después del asalto al cuartel Moncada, ¿Que a partir de este encuentro su dedicación a Fidel aumentará hasta lo inconcebible?" No fue la única, dice la narradora, para agregar: "Y por estas razones, ya habiendo triunfado la Revolución, Celia se convierte en la figura femenina con más alta jerarquía moral y política del país, sin que nadie cuestionara esa posición, sólo superada por Fidel y Raúl Castro. Y así fue hasta su muerte". A pesar de que el relato parezca preguntarse por el sentido de esta entrega, de este derroche, Celia Sánchez permanece impenetrable, tal vez inútil, como si en el fondo no fuese posible volverla interesante. En cambio, como ya sucedía con la madre en Todos se van, Albis Torres (madre de Wendy Guerra), artista, poeta, animadora cultural en la sociedad literaria de varias generaciones cubanas, contiene todos los atributos del personaje seductor: patético y derrotado a la vez que enigmático y resistente. Su retrato combina múltiples procedimientos. Los casi periodísticos de la biografía, que se escribe con giros convencionales: "Fue una brillante corredora de fondo, aglutinó a un grupo de artistas que hoy forman parte de la intelectualidad cubana activa dentro y fuera de Cuba". Después existe la evocación íntima, por ejemplo, en la anécdota de los libros "forrados" para prevenir la delación: "Cuando conocí a Eliseo Diego" (el célebre poeta cubano) "yo tenía ocho años y le pregunté a mi madre: ¿mami, él escribe libros forrados?". Por último, Albis Torres, en su decadencia final, suscita la compasiva atención de la hija y la novela se prodiga en una sentimentalidad directa: "Cada día duermo a mi madre como a una niña. Le canto en la cama, leo algo que le guste para que no se le olvide mi voz. Sé que todo está perdido, vino a morir aquí, piensa que soy su hermana". ¿Para qué reconstruir el itinerario de los dos fracasos? Aquí el objetivo parece más bien reforzar el carácter casi icónico del personaje de la escritora que mostrar el complicado derrotero de sus antecesoras. Casi podría pensarse que esta novela utiliza de ese modo la interrogación compulsiva -común a mucha literatura de la isla al menos desde los años ochenta del siglo XX- acerca de la responsabilidad de las distintas generaciones en la Cuba revolucionaria. Sin embargo, más allá del exceso autobiográfico, Nunca fui primera dama hace patente la fascinación por esa identidad marcadísima en que consiste su historia y la incomodidad ante una herencia tan pesada como insoslayable. -

Etiquetas: , , , , ,

Sumalavia entrevistado

12.04.2008
Ricardo Sumalavia en Madrid. Foto: Yolanda Vaccaro

Si existiese algo así como un "cónsul literario" del Perú en Madrid, ese sería sin duda Jorge Eduardo Benavides. Bajo el ala protectora de la casa que forman Eva y Jorge Eduardo, hemos pasado y sido engreídos con una cena todos los escritores peruanos que alguna vez pisamos Madrid. Algunos de ellos, al final, han resultado muy ingratos (ya sea porque el éxito los alzó en nubes, o porque la falta de éxito los hizo descender al sótano del malagradecimiento o incluso la traición) pero otros vivimos eternamente agradecidos con esos dos. Particularmente, yo jamás olvidaré una conversación hace unos meses con Eva y Jorge Eduardo en Lima, en el restaurante Laeñe más precisamente, que me sacó del pozo oscuro donde me había metido y del que nadie me puso rescatar sino ese par de amigos para toda la vida. En fin, como decía, todos los escritores peruanos son siempre agasajados hasta altas horas de la noche por el tándem Eva-Jorge Eduardo Benavides, y entre esos está Ricardo Sumalavia quien estuvo de paso por Madrid, desde Burdeos, y recibió una cenita en homenaje a la edición de Que la tierra te sea leve (Bruguera) rodeado de peruanos (entre ellos estaba yo, por cierto, de pura coincidencia) como Toño Angulo, Diego Salazar, Pedro Pérez del Solar, etc. Fue un milagro que no cayera Edmundo Paz Soldán (en aquellos meses, cada vez que dos escritores se reunían a tomar una copa en Madrid, caía siempre Edmundo aparecido de dios sabe dónde). Y también estaba ahí Yolanda Vaccaro quien no perdió el tiempo e hizo a un lado a Ricardo para entrevistarlo, cumpliendo su rol de corresponsal hasta las últimas consecuencias. La entrevista no está colgada en web, pero como es muy interesante la he colgado en las Notas Moleskine con el permiso de los implicados. Le preguntan si su obra es una "novela de búsqueda"

Tal vez sea difícil incluso enmarcar esta obra dentro del concepto de novela. No es el estilo de novela canónica, de un solo argumento, una sola historia, con personajes centrados en toda la línea. He hecho experimentos. Sí, busco diversos recursos narrativos pero con temáticas precisas; en este caso era la búsqueda del hermano literario y del hermano carnal. Temas que siempre me han interesado mucho son la familia, la ciudad natal. Me obsesiona esa relación amor-odio que tenemos muchos con Lima, sobre todo cuando estás fuera. Quieres volver, pero cuando estás allí quieres salir corriendo para observarla mejor. Y ésta es una novela en la que traté de presentar varios niveles de lectura. Uno es el de la búsqueda del hermano con dos líneas paralelas que se van alternando. También está la construcción de una realidad a través del lenguaje, de la palabra. Hay un homenaje, un punto de partida, que es la Epístola a Belardo de Amarilis. Al margen de si Amarilis existió o no, o si fue una invención de Lope de Vega, a mí lo que me interesa es que Amarilis existió por la palabra, por la escritura. Eso quise hacer con la novela.

Luego, Sumalavia comenta la estructura de la novela, dividida en dos partes muy marcadas de sutilísimos y casi invisibles hilos de contacto:

Al contener estas dos historias paralelas también hay algo mucho más vital. Crecí en el centro de Lima, en Barrios Altos, hay una cosa muy vivencial de las barriadas. Luego la formación académica cambió mi referencia a un mundo de libros. Traté de escribir una novela en la que pudiera resolver esos espacios de mi vida privada, de mis recuerdos de Barrios Altos, y establecer un puente con el mundo de los libros, de la lectura, quise tratar de amalgamar todo. La parte de Barrios Altos curiosamente es la más ficcional. La parte que habla de un mundo de libros es donde aparezco como si fuera un personaje. Me estoy topando con muchos lectores que prefieren más una historia que otra; hay quien prefiere las historias marginales de Barrios Altos, de las putas, y hay quien prefiere la parte en la que hay casi una “metaliteratura”, un personaje que quiere ser escritor, que habla de literatura. También hay lectores que pueden lograr la amalgama

Por cierto, en el diario "Correo" Carlos Sotomayor hizo una muy personal y emotiva reseña a Ricardo Sumalavia, que apareció también en el blog Letra Capital que administra Carlos.

Etiquetas: , , , , , , ,

Sumalavia a la carga

10.27.2008
Ricardo Sumalavia: nuevo taller, nueva novela, nuevos lentes. Fuente: moleskine literario

Me comenta Ricardo Sumalavia que su famoso taller literario por internet, La Cueva, que conduce vía Burdeos, está abierto para recibir nuevos talleristas a partit de noviembre. Se lee en su página web:

A todos los interesados, no importa de qué país, les comunico que el primer sábado de noviembre empieza un nuevo grupo de Iniciados. Si deseas conocer esta experiencia de taller virtual y compartir la escritura de cuentos, participa de este nuevo grupo. Para más información, puedes ver los post anteriores o escribir a: lacuevatallerliterario@hotmail.fr

A propósito de Sumalavia, su novela Que la tierra te sea leve (editada hace unos meses por Bruguera en España) ha sido elogiosamente reseñada este fin de semana en "El Dominical" de El Comercio por Rosella di Paolo. Viniendo de tan buena lectora, el elogio es doble. Dice la reseña:

Lo que a simple vista es el choque brusco de dos pelajes narrativos, podría ser la expresión de la tenaz hermandad entre lo ficticio y lo real. De hecho, los tres relatos 'autobiográficos' se transmutan en material extraño (amnesias, desapariciones misteriosas, existencias improbables); y, a su vez, ese mundo casi feérico que es la infancia en la casona, con su enano, su princesa, un retrato secreto, una pileta, un Camaleón elusivo (¿la voz de la Gran Casa?) entra en descomposición por obra de la enfermedad, actos criminales, o por esa complejidad adulta que dificulta restablecer ingenuos vínculos fraternos, o traer la pureza de vuelta de las aguas podridas. Respecto a esto último, un sugestivo texto de Habitaciones, "Ella azul", reverbera aquí de modo curioso, y fija el punto lírico más alto de la novela. El que la ficción parezca desembocar en la realidad y viceversa, las hermana en un juego de complementos que, de paso, se conecta con los tantos hermanos reales, y esquivos dobles, que recorren el libro, no solo los ya mencionados, sino los que dejo al buen ojo del lector. Con creciente intensidad, la obra despliega asombrosos espacios y voces narrativas, a la vez que con un fresco sentido lúdico se echa a buscar a sus hermanas novelas, según sugieren las estupendas alusiones-homenajes a "La casa de cartón" o "El sobrino de Wittgenstein", entre otras. Como atendiendo el ruego del título, en este hermoso y extraño libro la realidad parece volverse muchas veces tan leve como un sueño. Aunque por ser una inscripción mortuoria, quizá fuese más justo pensar o desear para sus heridos personajes, y para nosotros, que el oscuro sueño de la muerte no pese más que el oscuro sueño de la vida.

Etiquetas: , , , , ,

Lo nuevo de Sumalavia

7.31.2008
Ricardo Sumalavia. Foto: Carmen Herrera

Me pidieron para el diario Perú21 que escribiera unas líneas sobre qué estoy leyendo. Escribí entonces un comentario sobre la primera novela de Ricardo Sumalavia, Que la tierra te sea leve, editada por Bruguera, que transcribo a continuación:
Terminé de leer la primera novela de Ricardo Sumalavia, Que la tierra te sea leve, editada en España, hace unos meses. La novela está dividida en dos partes, que se presentan simultáneamente, cuyo vínculo no es argumental sino temático. En una de las historias, un personaje busca a su hermano perdido y escucha “voces” de personas vinculadas a él. A través de ellas se reconstruye también el pasado común. El hermano perdido es un enano al que llaman Fefer, vinculado al mundo de la prostitución, la chulería, y obsesionado con nínfulas de los solares viejos del Centro de Lima. Por otra parte, un narrador (que puede ser identificado con el autor) describe sus encuentros con un amnésico amigo francés en Burdeos, con un profesor coreano que busca a su hermano en la India y con un insular escritor peruano que sospecha que Thomas Bernhard podría ser su hermano perdido. Entre una historia y otra, el tema común es la búsqueda de la identidad a través del reflejo del otro, de un doble o, más precisamente, de un “hermano” espiritual, literario o sanguíneo.

Etiquetas: , , , , ,

Carátula de Sumalavia

6.08.2008
Carátula de la novela

Dentro de poco, exactamente el miércoles 11 de julio, estará a la venta en España la primera novela de Ricardo Sumalavia, Que la tierra te sea leve, publicada por Bruguera. Les dejo aquí, en carcácter de primicia, la carátula. Espero tener pronto más novedades. ¡Felicitaciones Ricardo!

Etiquetas: , , , ,

Sumalavia entrevistado

12.25.2007
Ricardo Sumalavia. Fuente: Correo

A raíz de la publicación de Colección Minúsculas, recopilación del relato breve editada por COPE, el diario "Correo" entrevista a Ricardo Sumalavia. Además, una estupenda noticia: anuncia su próxima novela en Bruguera.
Dice Sumalavia: "En los últimos años veía que la práctica de la ficción breve iba en aumento. Y no creo que por moda, como prefieren decir algunos despistados para evitarse mayores reflexiones. Como otras prácticas de la narración en el Perú, por ejemplo el cuento fantástico, la ficción breve siempre tuvo un espacio entre los escritores. Es verdad que se acercaba al poema en prosa en un principio, como los que escribieron Valdelomar, Vallejo, Eguren, por ejemplo; pero estas prácticas demostraban que existía una necesidad de movilización entre diversos registros de escritura. Por esa razón, en estos momentos en los que se habla de un resurgimiento de la narrativa peruana no hay por qué extrañarse con la aparición de estos libros de ficciones breves. Con Colección minúscula quise mostrar ese amplio espectro del género, lo que puede hacer. Y siempre se podrá hacer mucho más, sin duda. Todos los escritores a quienes convoqué lo han demostrado y yo estoy muy contento por ello. Y creo que el lector también lo estará. Además, este libro tiene dos elementos agregados: el primero corresponde a Copé, que ha realizado un estupendo trabajo de edición, y el segundo, el tener escritores extranjeros invitados. Esto le brinda al conjunto otras posibilidades de lectura, más allá de las propias tradiciones nacionales".

Y sobre su nueva novela: "Se trata de una novela que entrecruza dos historias: por un lado, un hombre que decide buscar a su hermano –un enano– en medio de una Lima sórdida y grotesca; y, a modo de crónicas de viaje, se cuentan algunos momentos claves en la vida de un joven escritor que va tras los pasos de su “hermano literario”. En esta novela, como en mis cuentos, se hallan otros planos de lectura con temas que me obsesionan, como son la familia, la memoria, el lenguaje y el proceso de escritura. En esta novela trato de articular todo esto"

Etiquetas: , , ,

Carlos Peramo en Chile

10.29.2007
Carlos Peramo. Fuente: elpaís

El premio Bruguera, que en su primera edicón ganó Wendy Guerra, tuvo en su segunda edición -que tuvo como única jurado a Ana María Matute- como ganador al español Carlos Peramo y la novela Me refiero a los Játac, una novela sobre las bandas callejeras de Barcelona. El autor se encuentra en Santiago de Chile para la Feria del Libro y ha sido entrevistado en La Revista de Libros. En la entrevista, acepta la influencia de Stephen King. Nuestro Pepe Adolph estará feliz.

Dice Peramo: "La novela, en esencia, es autobiográfica, aunque la línea argumental que se desarrolla en relación a la muerte de Tiny, es completamente inventada. Me refiero a los Játac es, hasta el momento, mi libro más personal, y teniendo en cuenta la repercusión que ha tenido y lo que algunos lectores me comentan de él, he comprendido que la verdadera fuerza de un escritor está en su interior, en su propia voz. Buscar argumentos fuera te puede llevar a hacer lo que ya han hecho otros."

Sobre Stephen King dice: "Le debo mucho a Stephen King, no sólo a su novela El cuerpo. Tengo montones de relatos de terror de mis inicios como escritor en los que se ve claramente cómo lo imitaba, cómo utilizaba sus recursos literarios sin ser del todo consciente de ello. Yo sólo quería ser escritor como él, que me leyera todo el mundo. Stephen King es un autor infravalorado por un amplio sector del mundo literario. Es cierto que su producción es muy irregular y ha tenido épocas en las que ha perdido fuerza, pero ha escrito, al menos, una quincena de novelas que serán clásicos dentro de cien años. Se le recrimina su lenguaje poco cuidado, sus historias a veces excesivamente retorcidas, pero nadie habla de la potencia de sus ideas, de su capacidad para crear personajes que podrían ser tu vecino, tu padre o incluso tú mismo. Ha hecho del estado de Maine su Macondo particular y ha retratado a las gentes de allí con suma habilidad. Aún así, creo que una de sus principales virtudes permanece oculta, y es que nunca ha puesto su lucimiento personal, su mira qué bien escribo, por delante de su obra. Eso es algo de lo que muchos no pueden presumir."

Etiquetas: , , , , , ,

Wendy Guerra

8.02.2007
Wendy Guerra. Fuente: revistanumero.com

La escritora cubana Wendy Guerra (quien estará a fines de agosto en el Bogotá39) estuvo en la FIL Lima presentado su novela Todos se van, ganadora del premio Bruguera del año pasado. Lamentablemente, no pude asistir a su presentación pero la falta se subsana un poco leyendo esta entrevista que aparece hoy en "El Peruano".

Dice la autora: "Hay cosas muy bien hechas porque Fidel estaba al frente y cosas muy mal hechas porque también estuvo al frente. Estoy reconstruyendo con literatura lo que ha pasado. Soy una observadora (...) Escribo para no tirarme de un rascacielos. Existe todo un estudio sobre la frivolidad, desde la profundidad absoluta, con códigos como la nieve, la ropa interior, los sombreros"

Etiquetas: , , , , ,

Wendy Guerra

7.26.2007
Wendy Guerra. Foto: Xavi González. Fuente: periodicodeextremadura

Hoy presentará su novela Todos se van, ganadora del premio Bruguera de novela 2006, la escritora cubana Wendy Guerra en la FIL Lima. Será a las 8:30 y como anticipo, el diario El Comercio le ha hecho una entrevista.

Ante la pregunta sobre si alguna vez la censuraron en Cuba, dice: "Sí, cuando fui chica tuve mucha censura de mis padres (risas). Bueno, mis libros no se publican en Cuba, y supuestamente somos una isla rodeada por agua donde no hay comunicación, pero el mensaje del libro llega y habla. Las personas que dirigen ahora mismo los medios en Cuba no pueden darme una respuesta sobre la publicación de este libro, pero a mí lo que me importa es que los alumnos de las escuelas en Cuba están fotocopiando el libro y yo les estoy firmando las copias. Así fabrican un mito donde no lo hay y, de alguna manera, me ayudan con el márketing interno, mucho más naïf y a contracorriente, como es mi estilo."

También le preguntan, ¿por qué todos se van?: "El apagón es general. Es un fenómeno que pasa en muchos países. Las personas parten por diversas razones; algunas se van, otras regresan con la frente marchita, pero lo hacen después de muchos años. Y claro, luego hay que explicarles un país que no entienden."

Etiquetas: , , , , ,