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Notas al vuelo en cuaderno Moleskine® .

Prochazka según Vila Matas

El día de hoy, Enrique Vila Matas publica un artículo de opinión en "El País" titulado: "Plan para el más allá", que surge a partir de la lectura de un post en el blog de Gustavo Faverón sobre Enrique Prochazka y la respuesta de éste. A partir de esos textos, Vila Matas aprovecha para reflexionar sobre su preocupación más inquietante: la de desaparecer como autor. Una preocupación que está presente en sus novelas Bartleby y compañía, El mal de Montano y sobre todo -de manera espléndida- en Doctor Pasaventos.

Luego de leer el artículo de Vila Matas me quedó claro que Prochazka -a quien el español califica como "narrador peruano con apellido de jugador de fútbol polaco"- es un personaje que podría ingresar perfectamente en la saga de los Bartleby peruanos (en la novela aparecen mencionados dos: Julio Ramón Ribeyro y Emilio A. Westphalen) pero, sobre todo, que la frase que le impactó a Vila Matas bien podría haber sido escrita por el Doctor Pasaventos, no solo por su vocación por el desaparecer sino por el tema del paseo walseriano.

La frase de Prochazka es: "Abrigo la teoría de que uno tiene éxito porque se agita como loco, o logra que los demás se agiten como locos por uno, o bien los demás lo obligan a uno a agitarse como loco. Según esta noción a mis textos les sucede lo que les sucede porque yo no me agito. De hecho, escribir estas líneas ya me parece acercarme demasiado a la visibilidad y al agitarse, si bien levemente (...) Vivo en una especie de distante Sydney del espíritu, que se llama Lima. Camino un sábado por la noche de Magdalena a Chacarilla, pasando por todos los sanantonios y centros culturales y cafés, y literalmente no conozco a nadie, y nadie me saluda ni conoce mi cara. Me borré en paz, hace años. Entro al Virrey lleno de clientes, compro un libro, dos libros, salgo del Virrey: nadie sabe quién soy. Me borré...".

Ahora que lo releo me sorprendo y me divierto más: ¿me van a decir que no parece un fragmento de la última novela de Vila Matas? A quien, por cierto, no sé si Prochazka ha leído. Cuando ocurren coincidencias como ésta me pregunto qué tan válido es hablar de literaturas nacionales "puras", andinas o criollas. ¿Es eso posible?

En la foto, Enrique Prochazka entre Vila Matas, Bartleby, Pasavento y Walser.
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12:45 p. m.

la impostura, es que aún asi el tipo necesita decirlo, miren yo, aqui, soy invisible, miren, pasen y vean.
Es un bucle, en realidad si alguien quiere ser realmente transparente perpetra ese acto y es exitoso, cuando Kafka le da sus manuscritos a su amigo y le dice que los queme, era porque no queria que se quemaran, si no los hubiera quemado el, es como la parodia de Pynchon o Salinger, que tiene algo de marketing en su modo de desaparecer. Sin embargo Vila Matas es más honesto, no anda jugando a desaparecer, pero a la vez tiene un bajo perfil con los medios, digamos con Borges que tiene una eficacia secreta en eso de ser reservado o esa palabra tan hermosa: discreto.
En fin que hay formas histéricas de desaparecer.    



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