MOLESKINE ® LITERARIO

Notas al vuelo en cuaderno Moleskine® .

Obama lector

1.21.2009
Obama lector. Fuente: papercuts

Ya varias veces antes he comentado en Moleskine las aficiones literarias del recién ungido Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama (o "marbus" para los siempre paranoicos lectores de Nostradamus). En el suplemento Ñ hoy le rinden homenaje a este momento histórico comentando la relación de Obama con los libros, subrayando sus lecturas preferidas. Aquí está la lista, que incluye a El Gran Gatsby obviamente:

El amor de Obama por la ficción y la poesía (en su página de Facebook enumera a Moby Dick, las obras de Shakespeare y Gilead de Marilynne Robinson como algunos de sus favoritos, junto con la Biblia y las obras completas de Abraham Lincoln y Emerson), no sólo le ha dado un conocimiento sofisticado del uso del lenguaje. También lo ha inmerso en el sentido trágico de la historia y un conocimiento de las ambigüedades de la condición humana, muy opuestas de la visión del mundo que tiene Bush. Obama ha dicho que en la universidad escribió "poesía muy mala" y su biógrafo David Mendell ha sugerido que en algún momento fantaseó con la idea de ser novelista. De todas formas Sueños de mi padre demuestra un gran talento para relatar y una combinación excepcional de la empatía e imparcialidad que poseen los grandes novelistas. En esas memorias, Obama logró comunicar excepcionalmente variados puntos de vista distintos a los suyos y también evocar varios de los lugares donde vivió durante su infancia. En el libro, el narrador es a la vez un marginal solitario y un observador omnisciente que nos provee una vista coral de su pasado. Como Sueños de mi padre, muchas de las novelas que se dice que admira Obama tratan el tema de la identidad: La canción de Salomón de Toni Morrison cuenta la historia de un hombre que intenta averiguar sobre sus raíces familiares; El cuaderno dorado de Doris Lessing relata las dificultades de una mujer en articular el sentido de sí misma; y El hombre invisible de Ralph Ellison trata el problema de la definición del ser en un Estados Unidos hiper-consciente de los temas raciales y la posibilidad de trascendencia en ese ámbito. Las poesías de Elizabeth Alexander, quien fue elegida por Obama para leer una poesía original en la ceremonia de asunción, tratan sobre la intersección del pasado y del futuro, lo privado y lo político; mientras que la poesía de Derek Walcott (Obama fue fotografiado recientemente leyéndolo) explora qué significa ser "un niño dividido", situado sobre el margen de dos culturas, sin raíces tal vez, pero libre para inventar un nuevo ser. Esta idea de la creación del propio ser es muy estadounidense –es uno de los temas centrales, por ejemplo, de El gran Gatsby—y parece ejercer una gran fascinación sobre la imaginación de Obama.

No hay que menospreciar, además, la lectura de los escritores afroamericanos como James Baldwin, Ralph Ellison, Langston Huges, Richard Wrigt y W.E.B. Du Bois, que hoy están de fiesta.

Etiquetas: , , , , , ,

El discurso de Lessing

12.10.2007
El editor de Doris Lessing lee el discurso por ella. Fuente: terra

Entre los "peligros" deshumanizadores de las computadoras y el internet y la situación de Zimbabwe, el discurso de Doris Lessing leído el 7 de diciembre por su editor Nicholas Pearson no ha dejado de tener gracia, en especial por el título provocador: "On not winning the Nobel Prize" (algo así como "Sobre no ganar el premio Nobel" dedicado a todos aquellos que, por su pobre formación al estar en países subdesarrollados o, por el contrario, vivir en un mundo saturado de información, no podrían acceder nunca a un gran nivel cultural. El discurso íntegro está en la página web de la Fundación Nobel. Y "Página12" hace un resumen. Hoy es la ceremonia -a la que no asistirá Doris por un dolor en la espalda- y la cena de gala (que, al parecer, no es la gran cosa).

Dice Página/12: "El hecho de recibir el Premio Nobel de Literatura a una avanzada edad no templó el carácter de Doris Lessing: con una dura denuncia de la falta de oportunidades de las personas en los países pobres y la mentalidad de desechar todo rápidamente que rige en la parte occidental rica del mundo, la escritora británica de 88 años presentó ayer su discurso poco antes de la entrega del galardón en Estocolmo. Lessing no participará en la ceremonia de entrega de premios el lunes por problemas de salud e hizo leer su texto en la capital sueca por su editor británico, Nicholas Pearson. “Somos un montón sobresaturado, nosotros en nuestro mundo, en nuestro mundo amenazado. Somos muy rápidos con la ironía y el cinismo”, señaló en el discurso, que lleva el sarcástico título de No ganar el Premio Nobel. “Estamos en una cultura que se está fragmentando, donde nuestras certezas de hace apenas algunas décadas son cuestionadas y donde es común que hombres y mujeres jóvenes que tuvieron años de educación no sepan nada acerca del mundo, no hayan leído nada, y sepan solo de alguna especialización u otra, por ejemplo, de computadoras”, indicó. Lessing destacó una y otra vez el hambre de lectura y formación que tienen los alumnos en países pobres como Zimbabwe, donde vivió un cuarto de siglo hasta 1949. Dado que en una escuela normal de ese país no hay dinero ni para tiza, y muchos menos para libros, las consecuencias son previsibles: “No creo que tantos alumnos de esa escuela puedan recibir premios”. Por el contrario, afirmó, se puede estar “bastante seguro” de que sí puede ser ése el caso de una conocida escuela de varones con bonitos edificios en el norte de Londres, que ella visitó en su calidad de escritora conocida. Según aseguró, allí no percibió ningún hambre por saber: “Seguramente todo aquel que da discursos recuerda ese momento en que mira y sólo ve rostros inexpresivos”.

Etiquetas: , , , ,

Lessing declara

10.11.2007
Lessing en el 2002. Foto: Jonathan Player. Fuente: NYT

Leo en el New York Times las primeras declaraciones de la nueva Premio Nobel, Doris Lessing:

Dice la nota: "Ms. Lessing learned the news from a group of reporters camped on her doorstep as she returned home from visiting her son in the hospital. She declared herself totally surprised. “I had forgotten about it, actually,” she said. “My name has been on the short list for such a long time.” On second thought, she said, perhaps she was not entirely surprised, because “this has been going on for something like 40 years,” a reference to the many years when she had been named as a potential honoree. “You can’t go on getting excited every year about this,” she said. “There are limits to getting excited finally.” Short, stout and a bit hard of hearing, Ms. Lessing was sharp and straightforward in her comments. After a few moments, she excused herself and went inside. “Now, I’m going to go in to answer my telephone,” she said. “I swear I’m going upstairs to find some suitable sentences which I will be using from now on.”

Etiquetas: , , , ,