Parra no va a La Habana
2.11.2009Se iniciará en unos días la Feria del Libro de La Habana y Chile es el país invitado de honor. Los chilenos han tomado tan en serio esa invitación que la misma Bachelet asistirá a la inauguración (como lo hizo en Lima). Una presidenta latinoamericana que sabe lo que significa estos eventos culturales y no solo diplomáticos, qué bueno. Lo malo es que la nota se empaña con la noticia de que Nicanor Parra, el principal referente literario actual de Chile, no asistirá por motivos de salud (el hombre tiene más de 90 años) y personales:
El poeta chileno Nicanor Parra declinó la invitación a la Feria del Libro de La Habana cuarenta años después de que la Casa de las Américas de Cuba le condenara públicamente por reunirse en Washington con Patricia Nixon, esposa del entonces presidente de Estados Unidos, Richard Nixon."Nos habría encantado tenerlo y disfrutar de su palabra de doble filo o de miles de filos", aseguró Roberto Zurbano, director del fondo editorial de Casa de las Américas, quien señaló que Parra era uno de los principales invitados, pese a la polémica histórica. Según la Dirección de Asuntos Culturales del Ministerio de Exteriores de Chile, Parra aseguró desde el principio que no asistiría a la Feria de La Habana, en la que sí estarán presentes escritores como Raúl Zurita, quien obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 2000, o José Miguel Varas, que obtuvo ese galardón en 2006.
El problema histórico entre Nicanor Parra y los oficiales literarios cubanos ocurrió en 1970, y así lo resume la revista Ñ basándose en información de La Tercera:
La Casa de las Américas anunció el 12 de mayo de 1970 que retiraba la invitación hecha a Parra para integrar un jurado literario debido a su visita a la Casa Blanca.El autor de Poemas & Antipoemas había viajado en abril de ese año a Washington invitado por la Biblioteca Nacional del Congreso a un Festival Internacional de Poesía, y allí fue recibido junto a otros artistas por la entonces primera dama, Patricia Nixon.El centro cultural declaró entonces que su asistencia a Cuba hubiera sido incompatible con su "visita a la Casa Blanca, donde departió con la señora Nixon, en los precisos momentos en que el gobierno de Nixon intensifica su agresión en Indochina y se extiende la represión", recuerda La Tercera.






