MOLESKINE ® LITERARIO

Notas al vuelo en cuaderno Moleskine® .

El cuarto libro de Noll

9.01.2009
Joao Gilberto Noll. Fuente: lanación

En la delegación brasileña que vino a la FIL Lima (sumando la posterior llegada de Rubem Fonseca) hay un nombre que se dejó extrañar: João Gilberto Noll. Noll se ha vuelto un caserito de Argentina, y más específicamente de la editorial Adriana Hidalgo que ha publicado tres títulos suyos y ahora se anima por el cuarto: A cielo abierto una novela publicada originalmente en 1996. "Un acontecimiento afortunado" dice la reseña en ADN Cultura, pues "conviven la experimentación verbal, el desarme de las unidades de personaje, tiempo y espacio, y las figuras poéticas, con (...) una legibilidad accesible". Así cuenta el argumento la reseña de Soledad Qureilhac:

A cielo abierto narra la historia de un joven abandonado a su suerte, que cuida a su pequeño hermano enfermo, y que decide salir en busca de su padre para pedirle dinero y medicinas. Los hermanos se dirigen hacia el campo de batalla donde el padre, un general del ejército, combate en una guerra de la que poco se sabe, casi una guerra genérica, sin marcas distintivas, a no ser por el color morado de los uniformes. Pero este argumento inicial de la historia no se desarrolla de manera previsible; lo que sigue es una imparable y mutante deriva narrativa en la que el exceso y, sobre todo, la escenificación de un goce que no se detiene ante tabúes ni otras prohibiciones (como el sexo entre hermanos, la homosexualidad, la pederastia, la violación e incluso el asesinato como clímax del acto sexual) se representan con formas que no caen en lo revulsivo, sino que transmiten, acaso por la sofisticación del estilo, una extraña sensación de liberación, como un brío desatado del que se presiente, no obstante, que acabará inevitablemente en la destrucción. En contraposición a este desenfreno, está "el cielo abierto", aquellos momentos en los cuales el narrador contempla un paisaje y en los que esa "excitación incontrolable" ("que ya no cabía en mí, [...] que iba a matarme") encuentra un sosiego. Se trata acaso de instantes en los que el narrador puede "salir de sí" (una recurrencia en la novela), pero en forma pasiva, sin abordar el cuerpo de otro.

Etiquetas: , , , , ,

Joao Gilberto Noll entrevistado

12.04.2008
Joao Gilberto Noll. Fuente: Clarín

La novela Lord me fascinó tremendamente. La novela Bandoleros me gustó, sin demasiado entusiasmo. Conseguí en agosto la última novela suya traducida por Adriana Hidalgo, Harmada, pero aún no me atrevo a leerla. Espero un buen momento porque será una lectura definitiva para ver si Joao Gilberto Noll es uno de mis escritores (como diría willy schavelzon, que ya me caló muy bien). En la revista Ñ de Clarín lo entrevistan calificándolo como "una de las voces más originales de la narrativa brasileña" y comparándolo con Beckett en su proyecto de llevar "su sintaxis hasta el límite, hasta llegar a rozar el error". Dice Noll:

Creo que mis libros intentan un cuerpo a cuerpo con nuestra precariedad de expresión. La incursión por la sintaxis va hasta su límite, rozando el error. Es preciso personificar la dificultad inherente a la expresión. Clarice Lispector sufrió mucho esa autoexposición en sus libros. Pero yo lucho para no hacer de los personajes figuras abstractas, sino circunstancias. Mis personajes están insertos en un paisaje concreto. Londres, Boston, Porto Alegre, Río de Janeiro. Pese a esa tangibilidad, mi protagonista, que en cierta forma es siempre el mismo, de un libro a otro, no tiene nombre, vive desfamiliarizado, sin un rostro acabado, extraño, como una aparición eclipsada, casi. Mi protagonista es un hombre que llevo en el pecho y no existe la menor posibilidad de que se disuelva. Es mi único dogma. Existe cierta ética literaria en la preservación de ese ideal imaginario, cultivado dentro o fuera de lo escrito.

También habla de su nueva novela, Acenos e afagos, aún no traducida al castellano:

En mi nueva novela, terminada hace unos meses, llamada Acenos e afagos ("Gestos y caricias"), ese hombre acompaña su propio fin dentro de su sepultura. Apegado a un obstinado residuo de vida, en un empirismo terminal, percibe que todo es cuestión de minutos. Pero su compañero, vivo todavía, improvisa la función del sepulturero. Sepulturero a la inversa. Saca con mucho esfuerzo el ataúd del foso y lo abre para darle un beso a su amante suspendido en la ausencia. ¿Un nuevo Lázaro? No, no se trata de nostalgia de algún ilusionismo del Evangelio. Es otra cosa. Es tal vez lo que se podría considerar la infiltración del ardor en la duración inútil del cuerpo. Al fin y al cabo, soy de una generación para la cual las matrices de la dialéctica eran las fuerzas que terminaban por producir sentido y acción.

Sin embargo, lo más sabio que dice, el verdadero mensaje de la entrevista, es aquel en el que se refiere al tema de lo formal, o más precisamente al lenguaje que uno elige para escribir sus libros. ¿Es a drede un escritor beckettiano?, le preguntan:

Escribo eso que mi organismo está en condiciones de darme. Siendo una somatización, el aspecto formal es el que le da cuerpo a la trama. Poco importa si se elige una forma clásica o vanguardista. Fui ligeramente afásico cuando era chico, el lenguaje siempre me costó. Y traigo esos dramas para componer, junto con otros elementos como el lenguaje de mi trabajo de escritor. Pero la literatura no es producida por la abstracción, como podría ser el caso de un ensayo. Por más que a un escritor le gusten las construcciones abstractas, todo se remite al cuerpo, la unidad humana, lo queramos o no. En este sentido, la literatura fue para mí el hecho histórico de la existencia física y sus derivados, como por ejemplo el aparato psicológico y sus percepciones deformantes, realistas o afeadoras.

Y nada más. Así habla un escritor que sabe lo que hace.

Etiquetas: , , , ,

Brasil en la FILSA

10.24.2007
Brasil. Fuente: periodistadigital

Brasil será el país invitado en la Feria del Libro de Santiago de Chile (FILSA). Para ello se ha ideado el slogan "El carnaval de la cultura". La delegación contará con 16 autores invitados, entre los que destacan Thiago de Mello, Carlos Heitor Cony y Moacyr Scliar. Seguro, como con la participación de Perú el año pasado, los criticos santiaguinos dirán que faltan los más más (Nélida Piñón, Rubem Fonseca). El artículo de Alvaro Matus en la "Revista de Libros" menciona no sólo a los clásicos y célebres (y a los jóvenes, aunque se equivoca al decir que Verónica Stigger era la única brasileña del Bogotá39, también asistieron Adriana Lisboa, Santiago Nazarain y Joa Paulo Cuenca) sino a los que llama "experimentales y chiflados". Algunos de ellos son Dalton Trevisan, Silviano Santiago y Joao Gillberto Noll:

"Difíciles de encontrar, pero insoslayables, son los cuentos de Dalton Trevisan (1925). Construidos con diálogos rápidos y certeros, casi a la manera del guión cinematográfico, la mayoría de sus relatos están centrados en conflictos conyugales. En Pao e sangue, por ejemplo, Joao y María se asesinan alternadamente a lo largo de los 22 relatos del libro. De la vida privada del autor se sabe que estudió derecho, que se casó y que tiene dos hijas. No circulan fotografías suyas, nunca ha dado entrevistas, tampoco asiste a ceremonias públicas. La prensa no demoró en bautizarlo "El Vampiro de Curitiba", en alusión a la ciudad donde ambienta todas sus historias.

Ediciones Corregidor, de Buenos Aires, ha editado los libros de Silviano Santiago (1936), prestigioso ensayista, narrador y profesor de literatura en diferentes universidades de Francia y Estados Unidos. En la senda de Piglia, Sebald o Pitol, la literatura de Santiago avanza por el incierto camino en que la ficción se cruza con la realidad. En la década del 80 publicó uno de los libros más importantes de los últimos 30 años: En libertad. Allí, el autor adopta la voz de Graciliano Ramos para crear un diario falso, en el que el destacado autor de Vidas secas habría escrito cuando salió de la cárcel, en 1937. Los libros de Santiago subrayan la imposibilidad de decir qué fue lo que ocurrió a través de narradores que dudan, testimonios que se superponen, documentos apócrifos: "Es algo -agrega el autor- que está en el Nouveau Roman, en las novelas de Lobo Antunes o en el cine de Won Kar Wai. Se trata de una búsqueda profunda de la verdad poética, que me interesa mucho más que la verdad realista: todo buen relato es una historia mal contada, porque si estuviera perfectamente narrada no habría para qué leerla, estaría todo dado".

Otro escritor de la incertidumbre contemporánea es Joao Gilberto Noll, cuya obra está comenzando a ser rescatada por la editorial Adriana Hidalgo. Tanto en Lord (2006) como en Bandoleros (2007) vemos lo que ocurre, pero jamás sabemos por qué ocurre. En la primera novela el narrador se encuentra en Inglaterra, mientras que en la segunda viaja a Estados Unidos. En las dos, sin embargo, se manifiesta la principal obsesión de Noll: la disolución de la identidad. Sus personajes, a menudo sujetos desorientados, parecen huir de la familia, de la pareja y del trabajo, como si en ese movimiento fuera posible encontrar algún resto de silencio, de equilibrio, quizá un encuentro verdadero.

Etiquetas: , , , , ,

Joao Gilberto Noll

10.01.2007
Joao Gilberto Noll. Fuente: noll homepage

Joao Gilberto Noll es la nueva sensación de la literatura brasileña, el nombre que repiten aquellos que hace unos años repetían el de Rubem Fonseca. Es decir, los que saben algo de literatura. En Adriana Hidalgo publicaron la novela Lord hace un par de años y ahora han elegido continuar la publicación de sus obras con Bandoleros, otra de su decena de novelas. En "La Familia" se pueden encontrar algunos títulos de la editorial argentina, pero lamentablemente no han traído ningún libro de Noll. Quizá con Bandoleros se animen. Aquí una reseña publicada en Radar Libros.

Dice la reseña: "Primero una advertencia: los que vienen de leer Lord y quieran agenciarse el segundo libro que se edita en la Argentina de Joao Gilberto Noll –Bandoleros (1985)– deben saber que, como sucede también con Andreas Maier (otro extranjero editado por Adriana Hidalgo), a Noll le gusta hacer libros muy parecidos, temática y estilísticamente hablando. Y si en Maier el tema fundamental era el chisme, el de este brasileño nacido en Porto Alegre es la desintegración de la identidad. La duda que surge al respecto, y de ahí la advertencia, es si tal obsesión constituye un gesto deliberado de estos escritores o si sólo se preocupan por hacer rendir al máximo una única idea que tuvieron. Más allá de la respuesta, la sensación de que hicieron varias tortas con la misma receta tal vez se deba a que son narradores que intentan aportar algo novedoso al un tanto enmohecido salón de "técnicas literarias". (...) Como luego desarrollaría en Lord, Noll también desplegó en Bandoleros un particular y exasperante manejo del tiempo tan imprevisible que las palabras antes y después pierden importancia. El otro tiempo, el meteorológico, es la otra fuente de perdición del escritor. Los fenómenos climáticos, y en especial la luz del sol, inciden permanentemente en las conductas del protagonista, provocando un déjà vu de El extranjero de Camus. Tal vez un déjà vu similar al que experimenten con Bandoleros quienes hayan leído ya Lord. Efecto de repetición no exento de novedades ni de sensaciones placenteras".

Etiquetas: , , , , , ,