MOLESKINE ® LITERARIO

Notas al vuelo en cuaderno Moleskine® .

McCrum sobre Roth

4.07.2009
Philip Roth. Fuente: Sara Kulwrich/ ñ

Robert McCrum ha publicado en The Observer, y ha sido traducido y reproducido por Revista Ñ, un artículo extenso sobre Philip Roth, una entrevista extensa que es en realidad un recorrido sobre su vida y su obra. Imposible que dejen de leerlo, amigos moleskineros, fieles fanáticos de Philip (Juan Manuel de Prada, por favor, abstenerse). Yo dejo aquí las últimas líneas, dedicadas a Indignación, la novela que recién leeré el 16 de mayo.

Al entrar al mundo de Roth, uno ingresa en una sala de espejos. Su crítica preferida, Hermione Lee, lo explica así: "Vidas en historias, historias en vidas: ese es el nombre del doble juego de Roth". Las travesuras, si eso es lo que son, no terminan allí. La artificiosa "autobiografía de un novelista" escrita por Roth, Los hechos, comienza con una carta a Nathan Zuckerman, su más famoso alter ego, en la que pide su veredicto sobre el libro, y termina con la "respuesta" de Zuckerman: "Estimado Roth, he leído el manuscrito dos veces. Aquí tiene la sinceridad que me pidió: No lo publique". A Roth le molesta que le pregunten sobre sus muchos alter egos. Habla con desdén de los críticos que quedan entrampados en el alambre de púas de la tierra de nadie rothiana: "¿Soy Roth o Zuckerman? Escribo ficción y me dicen que es autobiografía; escribo autobiografía y me dicen que es ficción. Así que, como soy tan obtuso y ellos tan vivos, que decidan qué es o no es". Lo que un crítico diga ahora no hará mella en Roth. No se molesta en leer reseñas. "Trato de leer tan pocas como puedo. No es muy gratificante, salvo en muy pocos casos, y depende de quién la haya escrito." Novela corta o cuento largo, Indignación contiene material reciclado de libros anteriores. Pero, si bien hay indicios de cierta disminución de sus aptitudes, también hay un nuevo foco de atención: un yo que reconoce la cercanía del fin y otro que mira hacia el comienzo. Además de reflexionar sobre la mortalidad, Indignación habla de la llegada de un joven a la mayoría de edad. ¿No se sintió tentado, pregunto, de escribir una comedia para alejar las frías sombras de la mortalidad? "Me encantaría hacerlo, pero... creo que ya no sé cómo ser cómico."Indignación refuta esta afirmación. Hay un episodio cómico en el centro de la narración en que la novia de Marcus Messner le practica sexo oral. "Lo que quería hacer en este libro," explica, "es pintar costumbres sexuales que han desaparecido a través de este pequeño incidente". Cuando Roth publicó El animal moribundo (2001), le pregunté sobre su siguiente libro y contestó: "Espero que me lleve el resto de la vida. Ya no soporto empezar de cero". Pero la experiencia de la vida real contradice las imaginativas esperanzas del escritor. Acaba de terminar otro libro sobre otro tipo de muerte, un suicidio. Insiste en que este "no tiene valor terapéutico. Sólo me resulta un tema interesante. Quería ver si podía llevar a un personaje hasta el punto en que... Estoy tratando de volver loco a alguien," resume cortante. La cinta se termina. Se acabó el tiempo. Caminamos bajo una cúpula de viejos robles hacia el estudio de Roth. El interior es espartano. Hay dos escritorios –uno para escribir y otro para "los asuntos comerciales"–, una radio y un atril, donde Roth, que tiene problemas de columna, trabaja de pie. Cuando concluye nuestra recorrida, me firma un ejemplar de Indignación y nos despedimos. El hombre viejo y gris camina lentamente bajo los árboles hacia su estudio para su inevitable cita con su mesa de trabajo, un escritor feliz de estar solo con sus muchos yos, agotada toda pasión.

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Lo último de Roth

10.16.2008
Philip Roth. Foto: Douglas Healey/AP

Como siempre, Rodrigo Fresán adelanta la reseña de la nueva novela de Philip Roth, Indignation, editada por Houghton Mifflin y que pronto aparecerá por Mondadori. Al parecer, Roth acaba de concluir una nueva obra maestra y conmovedora. Una más. Impresionante. Dice la reseña en "Radar libros" de Página12:

De hecho, Indignation es –junto a Everyman, traducida como Elegía– el segundo libro en poco tiempo en el que Roth vuelve a ponernos en manos y en voz de un narrador ectoplasmático transmitiendo desde el más allá. O tal vez –como apuntó Roth en una reciente entrevista– Marcus “Markie” Messner no haya muerto aún. Pero -–flotando y hundiéndose en un delirio de morfina– está claro que le queda poco por vivir y todavía menos que contar y de ahí su observación obsesiva, casi científica, sobre su breve y vulgar existencia. Y tal vez lo más interesante –el gran logro– de Indignation es que Markie, 19 años y quien no vacila en describirse como “el chico más agradable del mundo”, es un personaje detestable, irritante, quejoso, desbordante de prejuicios, embarcado en una cruzada que lo lleva hacia la perfección y lo aleja primero de los peligros de la Guerra de Corea y después del mundo de sus progenitores: un carnicero kosher enloqueciendo de a poco aterrorizado por la posibilidad de que algo le ocurra a su hijito y una mujer casi santa en su capacidad para aguantar los terrores de su marido y los llantos de su hijo. Así –como bien señaló un crítico– Indignation (que Mondadori publicará en castellano a la brevedad) tiene interesantes puntos de contacto con el relato “The Jolly Corner” y la novela inconclusa The Sense of the Past de Henry James: tramas alternativas y fantasmagóricas en las que James ensaya lo que podría haber sido o dejado de ser si el propio rumbo se hubiera torcido.

Y por si alguien duda aún en leer el nuevo libro de Roth, este párrafo tiene un par de menciones a personajes inolvidables (el estudiante Torless y Jakob Von Gunten) que seguro alejan cualquier duda. Además, por supuesto, de ese remate típicamente Fresán que tanto me entusiasman:
Los últimos tramos de Indignation –donde destaca un episodio de locura colectiva y estudiantil y sexual en un college de Winseburg, Ohio, y una terrible postal desde el frente de batalla– tienen, de algún extraño modo, el aire delicadamente pesadillesco y gótico de las aulas de otros dos alumnos conflictivos y conflictuados más o menos preocupados por sacar buenas notas: el joven Toerless de Robert Musil y Jakob Von Gunten de Rober Walser. (...) Indignation –ocupando estos días la décima posición en la lista de best-sellers de The New York Times– es un libro raro en el buen sentido de la palabra, que se lee en una tarde, y del que se sale con la extraña sensación de haber espiado algo que no se debía ver por el ojo de una cerradura. De haber mirado ahí dentro para contemplar a un hombre suspirando y riendo y relamiéndose al mismo tiempo (algo así como la versión jewish writer del Joker de Heath Leadger) mientras nos enfrenta a una situación espantosa, clásica, definitiva: la inmemorial certeza de la que suelen alimentarse los grandes mitos y que nos demuestra, de nuevo, que una tontería puede convertirse –rodando montaña abajo– en el alud de una gran catástrofe sin retorno. (...) Lo único que puedo decir yo –acabo de leer su línea final, todavía conmovido y shockeado– es que terminé la última página de Indignation y, justo antes de empezar a escribir todo esto, como en una fiebre, volví a comenzarlo para así intentar descubrir, en vano, cómo Philip Roth lo había hecho, cómo Philip Roth lo había vuelto a hacer. Si alguna vez –aunque lo dudo– lo averiguo, prometo comunicarlo.

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Roth publica de nuevo

6.04.2008
Carátula del libro. Fuente: amazon

Grcaias al blog The Art of Fiction me entero de que ya se está preparando la publicación de la nueva novela de Philip Roth. Se titulará Indignation y se espera que esté en venta en setiembre de este año. En Amazon adelantan la contratapa:
It is 1951 in America, the second year of the Korean War. A studious, law-abiding, intense youngster from Newark, New Jersey, Marcus Messner, is beginning his sophomore year on the pastoral, conservative campus of Ohio's Winesburg College. And why is he there and not at the local college in Newark where he originally enrolled? Because his father, the sturdy, hard-working neighborhood butcher, seems to have gone mad -- mad with fear and apprehension of the dangers of adult life, the dangers of the world, the dangers he sees in every corner for his beloved boy.As the long-suffering, desperately harassed mother tells her son, the father's fear arises from love and pride. Perhaps, but it produces too much anger in Marcus for him to endure living with his parents any longer. He leaves them and, far from Newark, in the midwestern college, has to find his way amid the customs and constrictions of another American world.Indignation, Philip Roth's twenty-ninth book, is a story of inexperience, foolishness, intellectual resistance, sexual discovery, courage, and error. It is a story told with all the inventive energy and wit Roth has at his command, at once a startling departure from the haunted narratives of old age and experience in his recent books and a powerful addition to his investigations of the impact of American history on the life of the vulnerable individual.

Por cierto, la novela ya ha sido comprada para el cine. El productor Scott Rudin ya la leyó y dice que está loco por ella. Así que habrá novela y habrá película casi al mismo tiempo. Más fans de Roth.

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