MOLESKINE ® LITERARIO

Notas al vuelo en cuaderno Moleskine® .

Murió John Updike

John Updike Foto: (Cheryl Senter/ NHPR)

Hace unas semanas, en una reunión entre Alonso Cueto, Fernando Ampuero, Gustavo Faverón y yo (es decir, ya uds. saben), la conversación derivó a ese extraordinario escritor (y quizá mejor crítico literario) John Updike ("a Lyrical Writer of the Ordinary"). Cada uno comentó la novela favorita de Updike. La verdad es que, no sé por qué, esa conversación (inaudita para los que piensan que esa "mafia" se reúne solo para rajar de los "excluidos") tenía para mí algo de velorio, pues todos hablábamos maravillas de él. E incluso recordé que Gustavo comentó en algún momento en su blog que posiblemente Updike sea más recordado "como reseñista que como narrador" O eso me pareció entender. Como sea, esa fue nuestra forma de despedirnos -sin saberlo- de un grande que murió hoy a los 76 años. Conejo descansa en paz. Se quedaron, cómo no, debiéndole el Nobel. Dice la nota:
El novelista estadounidense John Updike, cronista del desencanto vital de la América de clase media, ha fallecido a los 76 años, tras años de lucha contra un cáncer de pulmón, según ha informado su editorial, Alfred A. Knopf, en The New York Times. Autor de grandes frescos de la norteamérica contemporánea, como la saga protagonizada por el ciudadano medio Harold Angstrom, alias Conejo, (en Conejo es rico y Conejo en paz, que le valieron el Premio Pulitzer), Updike, ganador del Premio Pulitzer, destacó como escritor de relatos, crítico literario y ensayista en publicaciones de presitigio com The New Yorker y The New York Review of Books. Era uno de los intelectuales más influyentes de Estados Unidos durante la segunda mitad del siglo XX. Y además era un superventas. Updike, que residió en Beverly Farms, Massachusetts (EE UU), fue un autor tremendamente prolífico: escribió más de 50 libros (unas 25 novelas) en una carrera que abarca desde la postrimerías de la Segunda Guerra Mundial a la actualidad. Compaginaba la escritura de ficción (novelas y cuentos) con la de críticas y ensayos. Su producción novelística fue la que le situó en un lugar destacado de la literatura estadounidense contemporánea, junto a grandes firmas como Saul Bellow, Philip Roth, Don DeLillo y Kurt Vonnegut, entre otros.

Aquí, el muy extenso obituario que le hace su casa, The New York Times.

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7:55 p.m.

Bueno, seguro alguno dirà que la mafia diversifica sus ocupaciones... Uno màs que no alcanza el Nobel, aunque eso del velorio lo tengo que pensar... Suerte.    



11:15 a.m.

eso de la mafia,lo he comprobado y existe,pero en la Mafia de los andinos,porque me excluyeron de su pagina web,mientras que a sus amiguisimos folkloricos, les hicieron un lugarcito inamovible.
Por eso he decidido abandonar la literatura, no insistiré en publicar mis novelas, ni tocaré más puertas de las editoriales como un mendigo.Los editores en el Perú, son aprendices. y no vale la pena perder el tiempo. por eso mi unico consejo para los nuevos escritores es:
NO PUBLIQUEN EN EL PERU. AQUI NO HAY FUTURO LITERARIO.
y si tanto quieren hacerlo junten su dinero y mandelo a una editorial extranjera, allí te publican si quieres hasta un solo ejemplar,pero tienes que poner tu dinero. pero aquí,a los escritores aprendices los editores le roban sus novelas y se las venden a otro escritor cambiandole el nombre y varios pasajes de la novela, esto es un asco, una verdadera decepción literaria,pero la verdad es cruel.
chau literatura.    



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