MOLESKINE ® LITERARIO

Notas al vuelo en cuaderno Moleskine® .

¿Para qué sirven los Premios Nobel?

Premios Nóbel. Fuente: sobrecuriosidades

Creo que existen tres bandas de escritores considerados por los Académicos suecos. La primera corresponde a los autores cuyas obras, de manera innegable, contribuyen a la humanidad, han hecho del siglo literario un mundo distinto, y serán inolvidable con o sin el Premio Nóbel. A esa lista pertenecen algunos premiados últimos como J.M. Coetzee o Saramago. Y también algunos desdeñados constantemente, tanto antes (Proust, Kafka, Joyce, Nabokov, Tolstoi, Chejov) como actuales Philip Roth, Mario Vargas Llosa, Salman Rushdie, Amos Oz, Claudio Magris, Joyce Carol Oates, Alice Munro, Adonis, Lobo Antunes, Milan Kundera. En segundo lugar, existe la franja de aquellos que no tienen una difusión tan grande, aunque despierten algunos fanatismos, y aunque sus obras no tengan el peso ni el significado de la primera franja, tampoco es desdeñable. A esa franja pertenecen algunos premiados últimos como Orhan Pamuk o Elfriede Jelinek y la hoy premiada Herta Müller. Y también algunos favoritos -cada lector tiene su corazoncito en uno de ellos-. En mi caso, Cees Nooteboom, Sergio Pitol o Peter Stamm o John Banville. En el caso de Faverón, Harry Mulisch. Paz Soldán puso a Javier Marías, creo. Seguro hay varios por ahí que gritan el nombe de Thomas Pynchon, Cormac McCarthy o Don Delllio. Uno por ahí dirá Tabucchi. Hay varios lectores -con los que yo no concuerdo- que darían su brazo porque lo ganara Haruki Murakami. Habrá quienes apuesten por alguno de los Dream Team británicos (Ishiguro, Amis, Barnes, McEwan) Y luego está la tercera franja, la de los dinosaurios, la de los autores que quizá tuvieron cierto prestigio en alguna década pero el mundo les ha pasado por encima y ahora resultan antiguedades, fotografías de tiempos mejores, pero su contribución a la literatura contemporánea es nula. A esa lista podemos agregar premios nóbeles fosilizables últimos como los de Darío Fo, Doris Lessing o Le Clezio. Sin embargo, es obvio que cada vez llaman menos la atención los Premio Nóbel y cada vez es más válida la pregunta: ¿Para qué sirven? Dice Ñ:

Para qué sirve el Premio Nobel de Literatura? Vamos a la fuente. Según el dice el testamento de Alfred Nobel el su premio en la categoría de letras es para "un autor de cualquier país en el campo de literatura el trabajo más extraordinario en una dirección ideal." Puede ser que por aquí empiezan las dificultades, porque es una definición ambigua. Pero sin duda La guerra y la paz, Ulises, Los cantos, El corazón de las tinieblas, Almuerzo desnudo, o La metamorfosis podrían ser considerados como ejemplares dignos de esta definición. O Vida, instrucciones de uso de George Perec. O hasta la obra bizarra de H.P. Lovecraft o las novelas de Philip K. Dick o Raymond Chandler y Italo Calvino. (...) La excelencia en la literatura es subjetiva. No podría ser de otra manera. La literatura no descubre nada. O sí: descubre la vida. La que vivimos todos, yendo al trabajo, tomando café, enterrando nuestros muertos... Los grandes escritores, premiados o no, son los que nos dan vida con su obra. Que crean con letras sobre papel un simulacro de la vida tan potente que casi se parece más a la vida que la vida misma. El problema, al fin, del Premio Nobel, es que ya nos dejó de sorprender (e, irónicamente, si hay una cualidad que comparte toda la gran literatura es aquella de sorprender). O se le otorga a una eminencia gris que se lo merece de sobras (en la lista de esta categoría que aún esperan el premio, los conocemos a todos: Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Milan Kundera, Philip Roth, Don Delillo...); o se le da a un escritor o escritora que –francamente– es de muy poca trascendencia (lo que no significa que sea mala escritora). Como es el caso este año con Herta Müler.

¿Qué pienso del último Premio Nobel? Que está bien. Que prefiero mil veces que se lo den a una autora que tiene fanáticos y que posiblemente valga la pena leer, antes que a un fósil. Pero que es una lástima que la alternancia no se dé no entre sexos o culturas, sino entre estos autores "desconocidos" que saltan a la palestra y los autores que no necesitan el Nobel para ser geniales, pero a los que el Nóbel sí los necesita para recuperar su prestigio perdido.

Etiquetas: , , ,

« Home | Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »

12:22 p.m.

yo daría no solo un brazo por el Nóbel a Murakami, sino mi hígado, un pulmón, el páncreas...    



1:39 p.m.

Señor Thays, muy bueno su comentario, puede dar un ejemplo concreto de lo que llama fósil?    



2:07 p.m.

Interesante el post.
Aquí dejo otro punto de vista:
http://apostillasnotas.blogspot.com/2009/10/herta-muller-y-los-escritores.html

saludos    



7:09 p.m.

Eu acrescentaria à lista dos "desdeñados": Ismail Kadaré, João Ubaldo Ribeiro, Haruki Murakami.
Gostei muito de seu blog.    



8:42 p.m.

Interesante post einteresante artículo de Ñ. Como toda opinión, la suya y la del suplemento Ñ son subjetivas. Con respecto a Herta Müller, le diría que no es ninguna desconocida en Europa, y en Alemania es considerada una gran escritora, tanto por la crítica y los académicos como por el público. Creo que antes de ser tajante en la opinión habría que leerla. Estoy seguro de que nos llevaríamos una grata sorpresa. Como me la he llevado yo, por ejemplo, con Oe o con Kertesz, y hasta con Le Clézio (en un nivel quizás menos trascendete, pero de todas maneras muy bueno).

Me permito disentir con alguna de sus clasificaciones. De su primera categoría, los "innegables", yo quitaría a Coetzee y Saramago, y pondría a Gordimer, Morrison, Oe y Grass. Entre los autores gigantes que nunca ganaron se le ha escapado Borges y. más atrás en el tiempo, James y Conrad. Entre los posibles futuros Nobels, yo sí incluiría a Murakami. Además incluiría a Kadaré, Alice Munro y William Trevor (si queremos un sólo irlandés, me parece mejor ésre que Banville).    



» Publicar un comentario