MOLESKINE ® LITERARIO

Notas al vuelo en cuaderno Moleskine® .

El ombligo de Verdú

ombligocentrismo. Fuente: jorge blog

No he leído a Vicente Verdú. Sé de él que comparte un blog conmigo en el colectivo El Boomeran(g), que ha publicado en la editorial Anagrama y que, incluso, ha ganado el Premio de Ensayo de esta editorial. Tampoco había leído este texto suyo titulado "Reglas para la superviviencia de la novela", publicado en el 2007 y que encuentro reproducido hace un mes en el blog "Apostillas Literarias". Debido a que Verdú ha ganado el exigente premio de Ensayo de la editorial Anagrama, y dado que justamente es en esa editorial donde lo ha ganado, por lo que sospecho que conoce su catálogo de autores latinoamericanos, no me explico de dónde ha salido la soberana tontería (o gilipollez, para que me entiendan) que sostiene al inicio de su artículo:


Que los últimos cinco premios Herralde de novela hayan recaído sin cesar sobre escritores latinoamericanos no debe considerarse un simple azar. La novela que todavía se premia responde al molde tradicional y este producto no se cultiva con la debida dignidad sino en la periferia del sistema. Sucede de la misma manera que con las películas de autor, que, si antes procedían de Italia, Francia o Alemania, ahora brotan en Irán, Irak, China, India, Argentina o Senegal, puesto que el cine de autor como la novela de argumento son productos que caducaron en territorios de la Metrópoli mucho antes de iniciarse el siglo XXI.


No puedo estar más de acuerdo con él en el resto de su artículo, donde propone que "es torpe seguir como si no existiera publicidad, correo electrónico, chats, cine, YouTube, MySpace o la blogosfera". En lo que no estoy de acuerdo es que, justamente, los autores latinoamericanos que ha publicado Anagrama -algunos de ellos ganadores del Herralde justamente- son una prueba de que en las "periferia de la Metrópoli", como él llama a los países latinoamericanos, el lenguaje literario es versátil, se diversifica, se rebela contra los moldes clásicos (hasta el punto que un crítico español apellidado García Posada en el ABCD literario suele llamar a los escritores latinoamericano de Anagrama como "la rebelión de los indios" o algo así por su "experimentalismo"). Basta nombrar a autores como Roberto Bolaño, Ricardo Piglia, César Aira, Margo Glantz, Daniel Sada, Mario Bellatin, Alan Pauls, Rodrigo Rey Rosas, Antonio José Ponte o Alejandro Zambra, por decir algunos nombres solo de Anagrama, para encontrar ejemplos de que lo que Verdú llama "la supervivencia de la novela" existe en estas "periferias". Y si le aumentamos a esa lista nombres no anagramáticos, como los de Manuel Puig, Mario Levrero, Diamela Eltit, Soler Frost, Daniel Link, Fogwill, Chejfec, Jeftanovic, Fresán, Fuguet, Prochazka y un largo etc. para simplemente sonreír ante esa desafortunada frase colonialista de Verdú. ¿Cuántos nombres de españoles puede poner en el otro fiel de la balanza Verdú? Sin embargo, justo, de lo que se trata es de no poner dos platos de balanza, América Latina vs. España. Se trata de ver ambos mundos como un contínuo. ¿Podrá ser algún día así? Insisto, solo por no quedarme sin respuesta ¿Qué es lo que pudo llevarlo a decir eso? ¿Y lo sostendrá aún después de dos años de haberlo escrito? Me estaba preguntando esto hasta que leí la columna de Juan Palomo en su blog en El Cultural y me topé con un párrafo [el subrayado es mío] que podría explicar muy bien el origen del exabrupto de Verdú:

Yo también creo, como Ignacio Echevarría, que en España no hay debate intelectual, que la mayor parte de los escritores de nuestro país andan, desde hace años ya, perezosos ante la disensión y acomodados en el ahí-me-las-den-todas. Muchos lo echamos de menos. Una cosa es que hayan desaparecido las ideologías y otra bien distinta es que nadie proponga en voz alta y con pensamiento articulado alternativas para salir de la mediocridad moral, cívica y política en la que nos encontramos. ¿Alguna discrepancia literaria? Tampoco. Todo el mundo conforme. Pero, ¿dónde están los escritores, los pensadores, esos creadores de mundos insatisfechos? ¿Qué dicen? Nada, no dicen nada porque no miran más allá de su ombligo y, a mucho tirar, sólo alcanzan a ver las listas de los libros más vendidos. ¿Hemos de conformarnos sólo con los titiriteros de la ceja? ¡Qué triste!

Lo mismo digo. ¡Qué triste!

Etiquetas: , ,

« Home | Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »

3:03 p.m.

Pero el ombligo de Maribel Verdú. Ah, ahí estamos ante palabras mayores.    



2:24 a.m.

Pecáis uno y otro de generalizar. Es decir, los "latinoamericanos", lo que equivale a más de siete países, cuya población sumada es no sé cuántas veces superior a la de España, dan un total de ¿15? nombres. Y no encontráis esos 15 nombres de calidad en España... porque no queréis. En lugar de echarle la culpa a los escritores que se miran el ombligo (que los hay hasta el vómito) deberíais culpar a los editores y a las agentes literarias que paralizan en sus cajones libros "demasiado buenos" (textual) porque no hay público para leerlos. Pero sobre todo, porque buscan repetir el pelotazo de Zafón, Falcones, etc. Por no hablar tampoco de los que escriben reseñas y que ya solo leen la narrativa minimalista americana y a los FosterWallace and Co., tergiversando hasta el delirio lo que dicen las novelas, incluso latinoamericanas.    



7:43 a.m.

Sobre las Reglas:

http://cecinestpasuncahier.blogspot.com/2008/05/basado-en-hechos-reales.html

Un saludo.    



7:14 a.m.

Yo prefiero el ombligo de Maribel Verdú    



9:24 a.m.

libros demasiado buenos paralizados en cajones por editores y agentes, jajaja. Seguramente. Sólo a alguien ingenuo se le ocurre pensar tal cosa. O sea que se da por hecho que lo verdaderamente bueno es mayoría. Venga por favor!!!!! Vicente Verdú, no es un referente del cual se deba hablar. Su artículo de 2007 está plagado de lugares comunes. Es vomitivo, mal redactado y encima con su foto. Que se vaya a freír espárragos. Se da el lujo de dictar cátedra. En fin y además su columna en el país pasa de lo infantil al comentario de ripio.    



9:10 a.m.

Nadie ha dicho que estén en los cajones de agentes y de editores. No los guardan, los rechazan. Qué sabes tú que tanto te ríes de cómo funcionan editores y agentes.    



» Publicar un comentario