MOLESKINE ® LITERARIO

Notas al vuelo en cuaderno Moleskine® .

Gabi Martínez en China

Gabi Martínez. Fuente: alvaro garcía/ elpaís

Recuerdo muy bien a Gabi Martínez en un encuentro en el DF, en el Claustro Sor Juana Inés de la Cruz. Leí entonces un libro de viajes suyo, y pensé que probablemente jamás podría yo escribir sobre viajes pero, al mismo tiempo, a través del libro de Gabi me aficioné al género (así descubrí a Bruce Chatwin y quedé fascinado por él hace unos años). Ahora, veo que ha estado en China y publicado a través de Alfaguara el libro Los mares de Wang. Dice "El País":

El viaje, que duró un año, se inicia en Pekín y recorre 21 sitios. Igual aparecen los casinos de Macao que los rascacielos de Shanghai. Junto con Wang descubre, en pequeños sorbos, las diversas facetas de un país que no termina por definirse. El lugar donde el consumismo exacerbado choca de frente con los valores comunistas sobre los que descansa la República Popular China. Un encuentro que causó singular sorpresa en Wang, según recuerda el escritor. "Era la primera vez que él vio tambalear su creencia de que el comunismo chino era intocable". Pero no es sólo a través de los ojos de Wang que el periodista describe a la sociedad china. En el libro aparecen varios de los extranjeros que, por muy diversas razones, la han convertido en su hogar. Borja, un español que vive en Guangzhou, explica en el libro que los chinos "no saben lo que es la depresión". El autor explica que la sociedad china es "muy pragmática". "Su forma de ver al mundo es completamente distinta. Su historia les ha hecho hacerse de una filosofía de cambio. Y saben que están en tiempos de vacas gordas", dice.

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2:18 p.m.

Gabi Martínez es un crack. Yo aprovecho para recomendar su libro " Una España inesperada". Debería de ser un libro más difundido-    



7:06 a.m.

Lo he acabado el otro dia. He de decir que me ha decepcionado mucho, por dos razones. En primer lugar creo que Wang sabía mucho mejor lo que se puede y debe hacer en China y que su marcha estaba más que justificada por la presión del autor. Uno no puede ignorar los condicionantes que vé cuando viaja. ¿Cómo pretender viajar imponiéndo su criterio?. Absurdo.Y segundo, sus apreciaciones sobre las ideas caducas sobre España, al visitar HongKong, me parecen una estupidez. Es precisamente el nacionalismo lo que se cura viajando, y son precisamente las ideas nacionalistas las que son retrógradas.Y se lo dice un vasco que sufre desde hace mucho la opresión y la barbarie de tenor nacionalista    



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