MOLESKINE ® LITERARIO

Notas al vuelo en cuaderno Moleskine® .

Cosas de negros

Washington Cucurto. Fuente: la mulánima

1810: La revolución de Mayo vivida por los negros es la novela que Emecé acaba de publicar de Wáshington Cucurto, y que parte del principio: ¡La historia la puede escribir cualquiera! Y bajo esa premisa, el ilustre y nunca bien ponderado libertador don José de San Martín tiene una vida distinta al mito del hombre que cruzó heroicamente los Andes a caballo:
San Martín, el Libertador de América, es un contrabandista que trae negros desde Africa en un barco inglés. Es homosexual, está enamorado de su lugarteniente Clodoaldo Maripili, fuma marihuana –le daba a la hierba todo el día y gracias a ella cruzó la cordillera y liberó América– y tiene varios hijos ilegítimos, entre otros a Ernestito Cucurtú. Cuando regrese a Buenos Aires, en mayo de 1810, protagonizará una revolución al liberar a los esclavos, que encabezarán una orgía sexual, social y política que dejará todo patas para arriba. “¡Qué insoportable olor a peronismo había en este Cabildo musical, en este virreinato cumbiantero y conventillero cien años antes de Perón! ¡La patria antes de nacer, en la cuna, antes de la emancipación, ya era peronacha”, dice Cucu. Y reescribe las biografías de algunos integrantes de la Primera Junta. Castelli era el disc jockey de la revolución en el Cabildo; Paso, “el principal agitador en las reuniones”; los hermanitos Manuel y Mariano Moreno conquistaron la fama por “las fastuosas jodas sexuales” que organizaban. En la óptica desmesurada de Cucu, los próceres parecen más interesados en quedarse tirados al sol, bailar cumbia, tomar cerveza y “resolver sus problemas a pijazos”. Cucu es el personaje que creó el escritor Washington Cucurto –seudónimo de Santiago Vega–, el protagonista de todas sus novelas. Y, claro, también de la última: 1810, la Revolución de Mayo vivida por los negros (Emecé).

Al parecer, lo que hace es mezclar hechos históricos con elementos y personajes del presente. Así, el narrador habla de blogs en 1810 y cosas así. En una entrevista para Página12 Cucurto declara que no se pica cuando lo molestan en los blogs y que para él la literatura:
(...) es un entretenimiento, es como jugar, por eso mi cara y mi cuerpo aparecen en las tapas de mis libros. Lo que se diga o cómo me vean es parte del juego. No me considero el negro de la literatura, simplemente escribo libros. Los que me pegan me prejuzgan porque no me conocen o leen de una sola manera. Está bien, también uno se tiene que aguantar lo que dicen, hay que hacerse cargo de lo que se escribe. No me quejo, no soy quejoso, simplemente hablo de lo que generan mis libros.

Y también habla del "bluf" que significa para él el concepto de "calidad" en la obra literaria:
A mí no me interesa el concepto de calidad, para mí no existe. El concepto de calidad es un elemento del capitalismo usado por las empresas. Como digo en la novela, es para el sachet de leche, pero no para el arte. La cuestión de la calidad es para alguien que quiere vender algo y necesita demostrar que esto es mejor que esto, que Vargas Llosa es mejor que Jaime Bayly. Pero no es así, son escrituras distintas y todas conviven. A algunos les gustará más o menos, es una cuestión de gustos. Pero al imponer la calidad, se separa todo y para mí el arte no es un lugar para imponer sino para generar cosas. No me gusta la literatura que está muy arriba, que no dialoga, que tiene un concepto muy imperialista: libros perfectos que no se leen, que no transmiten nada, que son sólo para eruditos. Es como imponer una cultura elevada sobre otra. Me gusta decir que mi literatura es un bleuff.

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2:15 p.m.

fernando vallejo: "ingrid es una manipuladora y oportunista"

no se si reirme de sus comentarios o entristecerme............. :/    



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