MOLESKINE ® LITERARIO

Notas al vuelo en cuaderno Moleskine® .

Yuri Herrera entrevistado

Yuri Herrera. Fuente: sala de interrogatorios

Hace una semana, los amigos de Periférica me enviaron desde España la novela Señales que precederán al fin del mundo. Aunque aún no empiezo a leerla en serio, he empezado con algunas páginas al azar y en realidad es un pendiente. Gracias a un mensaje, descubro que en el blog "Sala de Interrogatorios", que administra el español Iván Hernández, entrevistan a Yuri Herrera a propósito de la nueva novela. Ahí cuenta sobre su paso por la Universidad de El Paso, donde tengo tantos amigos:

Señales que precederán al fin del mundo, narración que gira en torno a la historia de Makina, la mujer-guerrera que atraviesa una frontera para buscar a su hermano y llevarlo de vuelta a casa, probablemente tuvo sus orígenes en la experiencia viajera del autor, que ha tenido una vida itinerante entre su natal Actopan, en Hidalgo, el D.F. y El Paso, Texas, donde estudió una maestría en creación literaria. Él mismo cuenta cómo esa itinerancia que lo hacía cruzar constantemente la frontera para ir de El Paso a Ciudad Juárez, lo marcó y de algún modo lo impulsó a escribir su primera novela, Trabajos del Reino: "Cuando yo recién llegué (a la frontera) me pareció que esas eran dos versiones del infierno. Por un lado la versión más espectacular del infierno que es Ciudad Juárez: sucio, peligroso, caótico, desperdigado y del otro lado la versión siniestramente fría del infierno: El Paso, un lugar aburrido sin chiste, obsesivamente vigilado. El Paso es una de las ciudades con más agentes de los distintos cuerpos de seguridad que hay en los E.U. por ser la frontera y porque allí hay una base militar y una oficina de la DEA y del FBI. Es muy segura muy aburrida, muy extendida, necesitas tener coche para salir del centro. Es al moverte entre una ciudad y otra cuando encuentras ideas. La frontera es un espacio que todo el tiempo te está desafiando, haciéndote reaccionar frente a una realidad tan dura como la que hay allí Al final uno se encariña con ese infierno bipolar". (...)

También encuentro una referencia de Yuri Herrera a Bogotá39:

Yo creo que ellos están muy concientes de que el nombre era una delimitación absolutamente artificial que no tiene ningún sentido en términos de sus poéticas: son 39 escritores menores de 39. Ellos y se sirvieron de eso para hacer un evento llamativo que enriqueciera la vida cultural bogotana y me pareció buena idea a pesar de que no me invitaron –ironiza--, porque no se limitó a una serie de conferencias. Los llevaron a las escuelas, los sacaron de los pequeños nichos sectarios del mundo literario y eso me pareció muy interesante.

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1:58 a.m.

Gracias por la nota, Iván. Pongo aquí para tus lectores la estupenda reseña que el sábado pasado firmaba María José Obiol en BABELIA, de EL PAÍS, a propósito de este libro. Son muchas ya las reseñas entusiastas aparecidas sobre SEÑALES QUE PRECEDERÁN AL FIN DEL MUNDO.
Saludos, Paca Flores. Difusión Periférica.

http://www.elpais.com/articulo/portada/fabula/belleza/elpepuculbab/20091010elpbabpor_8/Tes    



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