MOLESKINE ® LITERARIO

Notas al vuelo en cuaderno Moleskine® .

Beautiful Children

Charles Bock. Fuente: Las Vegas weekly

Rodrigo Fresán lo define estupendamente bien como el "muchacho maravilla de turno". Se trata de Charles Bock (nacido en 1970) y su novela Beautiful Children que en estos momentos es el gran boom en los EE.UU. Todas las puertas abiertas para este escritor que ha logrado revivir, una vez más y con talento según Fresán, el tema de los chicos confundidos, tiernos y aventureros desde Tom Sawyer hasta Menos que cero, de Easton Ellis, pasando obviamente por El guardián entre el centeno. El mecanismo funciona a la perfección, como quedó retratado en Chicos prodigiosos de Michael Chabon. Fresán hace una serie de preguntas pertinentes en Página12.

¿Es Beautiful Children una novela pretenciosa en el buen sentido? Mucho y, por momentos (en el mal sentido), demasiado.

¿Consigue Beautiful Children lo que pretende? Bastante.

¿Es éste el principio de una gran carrera? Quién sabe, y espero que Bock no sea uno de esos de un solo disparo, como ocurrió con los firmantes de otros grandes libros de sordideces llámense estos Homeboy o Lord of the Barnyard o Leaving Las Vegas: todo lo que vino después fue como la misma canción con diferente arreglo y más cerca del muzak que de lo sinfónico. No digo que Bock vaya a terminar mal como los dueños de las anteriores novelas. A no ser alarmistas. Tal vez Bock termina feliz y escribiendo miniseries en plan The Wire para la HBO (y hasta podría definirse a Beautiful Children como la primera Great HBO Novel). Pero cabe preguntarse si Bock tendrá otra novela dentro de él luego de haber metido tanto (¿todo?) en esta que acaba funcionando como un rabioso y aullante alegato contra los estragos de la pornografía, los piercings, la tecnología, el sexo inseguro y las drogas en las mejores mentes de su generación. Y, de acuerdo, hay momentos en que los personajes de Beautiful Children se mueven y se expresan como clichés con patas; pero cabe pensar que esto no se debe a torpezas de Bock sino a torpezas de sus personajes cada vez más reducidos a sombras de lo que alguna vez fueron.

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2:34 a.m.

A mi me huele más bien a escritor de un sólo disparo, algo tan de moda hoy en día. Los hay de dos también y hasta de tres. El que recibe los tres disparos tiene más posibilidades de seguir con vida que aquel que se afana en disparar uno pretencioso, otro demoledor y el tercero lapidario porque sí, créanme, al tercero desaparece del mapa y si uno lo ve luego después, transcurridos unos años le pregunta qué fue de su literatura, el escritor de uno, dos, o tres disparos sonríe y sigue cortando el cesped de su casa.    



3:27 p.m.

Lo que plantea una pregunta interesante: ¿es "más" escritor aquel que escribe sin parar que aquél que escribió una (o dos) obras que trascendieron su tiempo?    



2:36 a.m.

Qiuen escribe tres disparos para trasncender su tiempo, no es consciente que trascenderá. Está seguro nada más de que le han publicado y le seguirán, muy probablemente publicando. Lo de la trascendencia es azaroso y creo que nadie se sienta a decir, bien, hoy me siento, empiezo, voy a trascender en el tiempo. No creo. Es mejor, desde mi punto de vista, apostar, desde mi punto de vista, aclaro, por un trabajo honesto simplemente. Pero es que como ahora irrumpen en la escena como libres ángeles de tinta y papel los mediáticos escritores, uno prefiere abrir su ventana, mirar si llueve y volver a cerrar. Se sale de vez en cuando, casi siempre con paraguas.En el fondo esperamos siempre el verano, eso también es verdad y azaroso. No el verano, porque el verano siempre llega, sino el hecho de que después de una lluvia se asome de a pocos el gringo.    



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