MOLESKINE ® LITERARIO

Notas al vuelo en cuaderno Moleskine® .

Crisis del Best seller

Vidrieras en NY con arreglo de bestsellers. Fuente: en minúscula/ezquiel martínez

Ante aquellas personas que dicen que la literatura está en crisis, que ya no se escriben buenas novelas, que todo está por hundirse y chau, aparece Rodrigo Fresán -el lector más rápido y voraz del oeste latinoamericano- para decirnos en el ABCD las letras que no, así no es, no es la buena literatura lo que está en crisis. Lo que está en crisis es el best-seller:

Lo que sí está pasando por una grave crisis es el best seller. Los best sellers están cada vez peor escritos. Y no me refiero aquí a firmas que suelen ascender alto en las listas -como Amis, Auster, Ballard, Ellroy, Irving, McCarthy, McEwan, Murakami, Roth, Le Carré o a best sellers de culto como DeLillo, Pynchon y Wallace-, sino a los encargados de gestionar policiales, romances, novelas de terror, sagas históricas, esas cosas? Digámoslo así: colocados junto a Dan Brown y sus demasiados epígonos de la conspiración boba, gente como Robert Ludlum, Irving Wallace o Morris West adquieren hoy -comparativamente- la categoría de Balzac, Hugo y Zola. Sus novelas estaban bien construidas y había una cierta preocupación por que sus personajes fueran algo más que máquinas de correr rápido y parlotear teorías absurdas. Y qué decir de milagros como el Poderes terrenales de Anthony Burgess, donde -contados por un «héroe» que recuerda a Somerset Maugham, discutido best seller en sus días que hoy tiene la estatura de inmortal- figuran todos y cada uno de los elementos de varios best sellers potenciales puestos al servicio de una gran trama marcada a fuego por las ambigüedades de ese otro superventas por el que se jura decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Y después, claro, mentir. Y tal vez no sea culpa exclusiva del escritor de best sellers sino un delito en complicidad con el leedor de best sellers. Alguien a quien ya no le interesa una lectura ligera a cargo de un autor profesional como Robert Harris -y, hay que reconocerlo, cuyas ventas a menudo financian la publicación de obras más artísticamente arriesgadas y comercialmente riesgosas- sino, sencillamente, unirse al rebaño de la moda. Y leer el libro que están leyendo todos para después poder conversar con todos sobre ese libro que todos leyeron

La nota culmina de manera inmejorable:

Días atrás leía en The New York Times un artículo que hablaba de recetas, métodos y estrategias para conseguir un best seller seguro. Todos los consultados apuntaban que hoy buena parte del asunto pasa por leer en Internet lo que les gusta o les gustaría leer a los lectores. Entonces recordé el final de la entrevista que, en 1977, le hicieron al genial Kurt Vonnegut -otro de esos best sellers raros- en The Paris Review. Allí, Vonnegut cerraba con las siguientes palabras: «Propongo que cada persona que no tenga trabajo se vea obligada a enviar el informe de un libro antes de que le den su cheque de la seguridad social? No escasean los buenos escritores. Lo que nos falta es una masa de lectores fiables». En cuanto a los reeditores consultados por The New York Times -esos que rechazaron el primer libro de Grisham veinticinco veces antes de su publicación-, todos llegaban a una misma conclusión: «Nadie tiene la clave».

Mejor así.

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5:37 p.m.

¿No han notado que “best seller” es una locución confesadamente comercial, prestada por el comercio a la literatura? ¿Por qué no perpetrar un best seller sin calidad literaria y con la plata obtenida, dedicarse sin problemas económicos a crear el gran arte de las letras para el que los quejosos se creen predestinados? Nadie en el mundo objetaría tal actitud en un escritor de valía.
JACINTO MALOSVIENTOS (Peluquero y maquillador)    



10:06 a.m.

Hola Iván. Si no lo conoces, te recomiendo que leas algo del escritor estadounidense Richard Yates. Definitivamente no fue un escritor de best sellers, pero escribió varias novelas muy fuertes comenzando en el '61 con su clásico "Revolutionary Road". Sus temas se parecen mucho a los de Updike y Cheever, también a Sloan Wilson ("The Man in the Grey Flannel Suit"). Por si acaso, el director Sam Mendes recientemente ha hecho una película basada en "Revolutionary Road" con ni más ni menos que la estupenda Kate Winslet en el papel principal. Seguro que habrá todo un "descubrimiento" de Richard Yates debido a la película. Su otra novela muy recomendada es "Easter Parade". Ojalá puedas conseguir una de estas novelas.

Saludos,
Celestina    



1:50 p.m.

hola Celestina,

sí, conozco bien a Yates. Leí maravillado VIAS REVOLUCIONARIAS y la he comentado en Moleskine. Y me muero de ganas de ver la película (y a kate winslet obvio).

Gracias por recordarlo.

IVAN    



3:33 p.m.

Mejor así, porque sino la literatura se colgaría de un solo arco, las mentes obtusas se cerrarían y podríamos comparar el libro con una lata de gaseosas. Qué terrible, pero muy interesante, y es que la idea es escribir algo bueno que tenga buena acigida, por lo menos como referente y no como regla...

Alguien tendría que decirle al de arriba que eso se hace en parte, pero bueno. Adiós.    



7:09 p.m.

Mi estimado Ivan, dado que sueles ser un lector fiel de mi perezoso blog, tengo que alcarar que lejos estoy de el prohombre del ensayo argentino, Ezequiel Martínez Estrada. Como soy Ezequiel Matínez, a secas, la firma que acompaña a la imagen de esta entrada & estrada, la habrá puesto en una ocasión estresada.
Saludos porteños, Ezequiel Sinestarda    



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